El comienzo de la leyenda

Leonardo Gutiérrez hizo su partido despedida en el Polideportivo «Islas Malvinas» rodeado del pasado, presente y futuro del básquet argentino. Una noche donde sobraron emociones, lágrimas y abrazos sabiendo que el más grande de la Liga Nacional oficialmente deja la actividad.

Leonardo Gutiérrez ingresando a su partido despedida.

La noche fue especial. Hacía varios días que había un halo de nostalgia, ansiedad y tristeza porque lo que pasó en la noche de este sábado fue la despedida oficial del jugador más ganador de la historia de la Liga Nacional: Leonardo Martín Gutiérrez.

Las lágrimas, la emoción y los abrazos no faltaron; como así tampoco el respeto y el amor a un deporte que es lo que reflejó el 10 veces campeón de la Liga durante toda su carrera deportiva.

Los nombres destacados tampoco faltaron porque la historia, el presente y hasta el futuro del básquet argentino estaba en la misma cancha. Desde el «Chino» Zulberti, Marcelo Milanesio, Eduardo Dominé, Luis Villar, Diego Osella hasta Laprovittola, Scola, «Pepe» Sánchez, Patricio Garino, Selem Safar, Nicolás Brussino, Facundo Campazzo y Marcos Mata; jugaron un partido que sirvió como excusa para reunirse en un Polideportivo «Islas Malvinas» colmado.

Las presentaciones en pareja de los protagonistas, el video repasando su existosísima carrera que terminó con 33 títulos oficiales y luego las menciones que les fueron entregadas en el entretiempo del partido por una infinidad de entidades y personalidades que no se querían perder la oportunidad de decirle gracias; fueron acompañadas por música en vivo y hasta un final a toda orquesta.

Es que la familia siempre es lo prioritario, para todo deportista y lo demostró la despedida con los últimos minutos que estuvieron dedicados específicamente a ellos. Primero entró Francisco, su hijo, más conocido como «Pepo» que jugó unos minutos de partido, pero luego cerró la acción con un uno contra uno: padre e hijo mano a mano jugando al básquet, la pasión que los seguirá uniendo toda la vida.

Después fue el turno de Mora, la hija menor de Leo que con su violín le interpretó una dulce versión del hit «Despacito» que llenó los ojos de lágrimas del campeón olímpico, emocionandolo hasta las entrañas. El cierre fue con toda la familia ingresando al campo para ver los últimos testimonios en pantalla gigante de nombres que no pudieron participar como Hugo Sconochini o Fabricio Oberto.

Abrazos, lágrimas, agradecimiento, emoción y una vez más amor. Es que esa palabra resume lo que Leo sintió por el básquet, lo que la gente sintió por Leo y lo que Leo generó en el hincha de básquet, los que aprendieron a apasionarse al paso de sus triples constantes, incesantes en cada partido. Desde ahora comienza una nueva etapa, pero ya nadie borrará ni olvidará al más grande que dio la Liga Nacional.

PARTICIPANTES

EQUIPO BLANCO 1: Luis Cequeira, Selem Safar, Eduardo Dominé, Cristian Romero, Fernando Podestá, Alejandro Konsztadt, Andrés Rodríguez, Carlos López Jordan, Luis Villar y Ezequiel Lamas – DT: Horacio Seguí

EQUIPO AZUL 2: Luciano Massarelli, Juan Pablo Figueroa, Nicolás Lauría, Nicolás Brussino, Alejandro Reinick, Marcelo Milanesio, Héctor Campana, Carlos Alemanno, Gonzalo Bogado y Juan Gutiérrez – DT: Rubén Magnano

EQUIPO BLANCO 3: Germán Sciutto, Nicolás Laprovittola, Franco Giorgetti, Diego García, Raymundo Legaria, Roberto Acuña, Luis Scola, Juan Ignacio Sánchez, Walter Storani, Ignacio Ravellino y Francisco Gutiérrez – DT: Fernando Rivero

EQUIPO AZUL 4: Facundo Campazzo, Marcos Mata, Patricio Garino, Pablo Barrios, Hernán Jasen, Gabriel Fernández, Andrés Nocioni, Sebastián Rodríguez, Diego Osella, Jorge Zulberti y Pablo Albertinazzi – DT: Sergio Hernández

Árbitros: Fabricio Vito, Martin Pietromonaco y Mauro Pereyra

Estuvieron presentes pero no jugaron: Fabián Sahdi, Leandro Palladino, Alejandro Diez, Alejandro Montecchi y Andrés Pelussi.