“Se nos hizo difícil por la diferencia de edad”

En el cierre de la Liga de Desarrollo, el entrenador de Peñarol Juan Manuel Gatti analizó la participación del «milrayitas» que tuvo 9 triunfos y 11 derrotas. «Desde lo deportivo el balance es muy bueno porque pudimos darle rodaje a los reclutados del club», indicó.

Juan Manuel Gatti, DT de la Liga de Desarrollo.

Juan Manuel Gatti, DT de la Liga de Desarrollo.

Desde lo numérico, Peñarol cerró la Liga de Desarrollo con 9 triunfos y 11 caídas. No le alcanzó para clasificar y pelear por el título, pero el balance fue positivo. Porque en un nuevo proceso que encaró la dirigencia, los objetivos se cumplieron. El “Milrayitas” apostó por reclutar varios jóvenes proyectos y todos tuvieron sus minutos y protagonismo, además de también darles rodaje a chicos nacidos en el club.

Así lo dejó en claro su entrenador, Juan Manuel Gatti. “Los resultados son, en algún punto, anecdóticos. Aunque todo entrenador y jugador quiere ganar siempre. Tal vez ganamos más de los que pensamos y perdimos varios en la última pelota. Desde lo deportivo el balance es muy bueno porque pudimos darle rodaje a los reclutados del club. Utilizamos la competencia plenamente para poder reclutar, darles la experiencia a esos chicos de ponerse por primera vez la camiseta de Peñarol y empezar a transitar un camino”, comentó quien actualmente es el segundo asistente de Sergio Hernández.

– Dentro de un torneo en el que se vio a varios equipos poner jugadores “grandes”, Peñarol siempre apostó a jugar con un plantel menor.

– Sí. Y se nos hizo difícil por la diferencia de edad. Si bien teníamos algunos Sub 19, enfrentar a Sub 23 nos costó mucho. Porque nosotros basamos nuestro juego en tres chicos que en promedio tienen 16 (NdR: “Juani” Marcos, Lucas Gorosterrazu y Juan Fernández). Se complicó con la diferencia de edad. No nos pareció muy justo desde lo competitivo. Pero nosotros decidimos apoyarnos en ellos, en su desarrollo y en centrar el eje del equipo en ellos.

– ¿Los chicos cómo lo tomaron?

– Desde el principio le quisimos demostrar a los chicos que esto era parte de una experiencia y el inicio del camino, de un crecimiento y desarrollo integral de los reclutados y de otros jugadores de la institución.

– Más allá de todo, desde ese primer partido con Instituto en el que los comieron los nervios, no se conocían y perdieron, fueron progresando.

– Los chicos tuvieron un desarrollo normal en una competencia que dura dos meses y medio. Fueron de menor a mayor en lo individual y en lo colectivo. La realidad es que no se pudo entrenar de la manera que uno quisiera con un equipo de 12 o 14 jugadores, pero son las reglas de la competencia. Y viajar con siete hace que sea difícil plasmar la idea de juego que uno tiene. Pero los chicos crecieron un montón. En las ultimas 10 fechas, sobre todo, para terminar ganándole a muy bien Olímpico, un equipo fuerte. Estuvieron a la altura de la competencia.

– ¿Qué momentos buenos y malos recordás?

– Malos, ninguno. Después de cada partido en el vestuario les dije que se iban a llevar experiencias que les iban a servir. Eso vale oro. Vivir eso antes de empezar las competencias locales y nacionales de sus categorías es muy importante. La idea fue usar la Liga de Desarrollo como un trampolín para lo que vendría después. Momentos lindos tuvimos varios. Me acuerdo del partido con Lanús, que lo ganamos en la última bola con una buena jugada de “Juani” Marcos que definió Juan Martín Fernández. Eran dos chicos de 15 años contra Facundo Gago y Lucas Díaz, que son mucho más grandes. Estábamos perdiendo por 18 en el entretiempo y lo dimos vuelta con coraje y juego.

– ¿Entre lo malo se puede resaltar el último cuarto con Atenas de local?

– Sí, porque nadie quiere perder y mucho menos un partido que ganás por 15 puntos al entrar al último cuarto. Es dolor y fue un golpe para ellos. Pero me quedo con que los chicos van a tener la experiencia marcada y les va a servir en el futuro, como también haber tenido la última pelota para ganarle en Córdoba, o derrotar a Libertad en Sunchales y a Gimnasia en Comodoro. O jugar con la cancha con mucha gente de Peñarol que recién los estaban conociendo.

– ¿En algún momento te preocupó el rendimiento?

– No. Tratamos de darle el bagaje de experiencia más amplio tanto de local como de visitante, antes que priorizar un resultado. Acá no hay empate así que cuando ganamos teníamos alegría y cuando perdíamos debíamos tener la capacidad de aprender de eso.

– ¿Qué opinás de la Liga de Desarrollo?

– La idea es buena, porque son tres meses en los que los chicos juegan contra las mejores canteras del país, que en otra circunstancia por ahí nunca se da. Pero la diferencia de edad me parece un tema a evaluar. No se puede hacer una competencia leal, clara y de desarrollo cuando juegan chicos de 15 o 16 años contra otros de 22 o 23. Creo que el límite tendría que ser 19 años o 20 a lo sumo. Porque uno de 21 ya vivió las experiencias que necesita vivir con un plantel de Liga Nacional. Y si a esa edad no tiene la capacidad de ser un jugador de categoría A, tiene el TNA o el Federal para que su desarrollo y formación sea mejor. Peñarol tiene cinco o seis jugadores en el TNA y eso es más valioso que una Liga de Desarrollo. La competencia está buena, pero nos parece que no es justo lo de las edades. No es una manera lógica de desarrollar, porque hay diferencias físicas y de experiencia y no es útil para nada.

– ¿Por qué Peñarol decidió apostar a reclutar varios chicos?

– La Liga Nacional está marcando, por su competencia y su calendario, que es clave tener jugadores jóvenes en los planteles; por cantidad de partidos, por presupuesto y porque hay cada vez más equipos profesionales. Es necesario tener cantera propia y así lo entendió la dirigencia, que nos dio la posibilidad de salir a buscar jugadores por el país. La idea es que el día de mañana los chicos estén jugando Liga Nacional. Nuestro reclutamiento más mediático es el de Juan Ignacio Marcos, pero es un pibe de 15 años. Que juega bárbaro y hace cosas muy lindas, pero falta mucho. Los procesos y los proyectos hay que respetarlos. La Liga de Desarrollo fue un primer paso y ahora apostamos a que los chicos sigan mejorando día a día y compitan en la Liga Junior y en la de Cadetes que son las que les corresponden.

LOS RECLUTADOS

Juan Ignacio Marcos (Base – 6/7/2000 – 1.88 metros).
Juan Martín Fernández (Alero- ala pivote – 28/10/1999 – 1.94 metros).
Lucas Gorosterrazu (Escolta – 25/11/1998 – 1.95 metros).
Nicolás Franco (Pivote – 27/12/1999 – 2-05 metros).
Joaquín Valinotti (Base – 1/12/1998 – 1.83 metros).