El cinturón Sudamericano vuelve a Mar del Plata

El marplatense César «El Salvaje» Reynoso venció por puntos en fallo dividido al paraguayo Isidro Ranoni Prieto en el Club El Porvenir de Quilmes y se quedó con la corona vacante que había dejado Rubén «Siru» Acosta. A pesar de sufrir una caída en el primer asalto, su rival se lesionó el hombro y terminó alcanzando el mayor triunfo de su carrera.

César Reynoso celebrando el fallo que lo consagra campeón sudamericano.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

César Reynoso no era el favorito en Quilmes, pero es una posición que le sienta bien. Nunca le dijo que no a nadie, por la calidad de su boxeo o por el lugar donde se desarrolle la pelea y con ese espíritu dio el batacazo de la noche en el Club El Porvenir de Quilmes.

«El Salvaje» logró su triunfo más importante al superar por puntos en fallo dividido al paraguayo Isidro Ranoni Prieto para quedarse con el Título Sudamericano Medio Pesado que había dejado vacante luego de no defenderlo otro púgil local como Rubén «Siru» Acosta. No fue una noche fácil y el fallo fue extraño porque las tarjetas fueron muy distintas entre algunos jurados, pero quien le quita a Reynoso una noche de gloria absoluta.

Si bien comenzó el marplatense siendo dominante de las acciones y hasta más ofensivo, encontró un sólo ataque profundo de Ranoni Prieto en el cierre del round que con una derecha lo mandó a la lona. Esa desventaja empezaría a pesar en el desarrollo de la pelea.

Después de un segundo round sin matices, el tercero tuvo más acción porque Reynoso empezó a buscar más sabiendo que los problemas físicos del paraguayo podían ser un atenuante, pero cuidandose porque era preciso en sus ataques el boxeador que auspiciaba de local.

Con el correr de los minutos, Ranoni iba perdiendo efectividad porque su hombro derecho prácticamente no le dejaba sacar golpes, pero tampoco lo podía usufructuar «El Salvaje». Había momentos donde solamente usaba la zurda el de Capiatá para combatir y tenía gestos de evidente dolor.

Promediando la pelea, Reynoso mejoró atacando más y empezando a tirar combinaciones ante un rival que ya no parecía tener demasiada respuesta y se dedicaba a la pelea enredada para no permitir que marcara la diferencia el marplatense. Los últimos dos rounds fueron más duros porque ya no tenía mucho resto físico el pupilo de Alberto Pili, pero como siempre, se prestaba al intercambio que es donde se siente más cómodo.

El último round fue muy intenso, salieron los dos a entregar todo hasta una campanazo que los dejó cara a cara. Las tarjetas, con aquella caída inicial incluida, fue a favor del marplatense gracias a las tarjetas de Leticia Jesuan (112-115) y Edgardo Codutti (111-116) mientras que Juan Carlos Palmieri lo vio ganador al paraguayo por 116-111.

El cinturón sudamericano medio pesado volverá a Mar del Plata y reposiciona la carrera de César Reynoso luego de lo que se puede denominar como la victoria más importante de su carrera, justo en su 30° combate profesional.