Lucas Bastida: “Si llegamos a tener una oportunidad por el título del mundo, voy a estar más listo que nunca”
Lucas Bastida habló en Marca Deportiva Radio tras consagrarse campeón argentino mediano en Guernica venciendo por puntos a Brian Arregui. Analizó la estrategia, destacó su evolución como boxeador y anticipó un campamento en Estados Unidos con la mira puesta en dar el salto internacional.

Lucas Bastida volvió a escribir una página importante en su carrera el último sábado en Guernica. El marplatense derrotó por puntos a Brian Arregui y se consagró campeón argentino mediano, sumando un nuevo cinturón a su trayectoria. En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el púgil analizó una pelea exigente y dejó en claro que su objetivo es ir por más.
“Sabíamos que íbamos a tener una pelea dura porque es un boxeador experimentado, con muy buena defensa. Tiene una defensa irrompible”, explicó sobre el representante olímpico argentino. Desde el inicio, el plan fue claro: “En los primeros rounds le apunté a la nariz. Lo lastimé con los upper y no podía respirar bien. La meta era seguir trabajando sobre la nariz para que se concentre más en el sangrado que en la pelea”.
El combate, sin embargo, no fue sencillo. “Al principio fue medio pareja y después, por estado físico, le seguí tirando, le tiraba y le tiraba hasta que en el último lo hice temblar, pero terminó la pelea”, señaló. Y agregó que, con un poco más de tiempo, el desenlace podría haber sido distinto: “Un minutito más y la historia era otra”.
Bastida destacó que no subestimó a su rival pese a que venía de derrotas en el exterior. “Venía perdiendo las últimas peleas pero afuera, con rivales muy buenos y noqueadores. No era para subestimarlo”, remarcó.
En cuanto a la estrategia, explicó que hubo que modificar el plan original sobre la marcha: “La idea era salir fuerte los primeros rounds, tratar de noquearlo. Pero nos dimos cuenta que tenía muy buena defensa y un plan para no dejarse pegar y contraatacar. Entonces el profe me dijo ‘vamos a tener que salir a boxear’. Salí más suelto, sin tanta potencia, pegando más de lejos y caminando el ring”.
Esa capacidad de adaptación forma parte de una evolución que el propio Bastida reconoce. “No es lo mismo ganar por nocaut que ganar por puntos. Tenés que sumar round a round, manejar los tiempos, el aire es distinto. Yo la verdad me sentí bien, puedo estar mucho mejor, así que hay que seguir laburando”, sostuvo.
El campeón también resaltó la exigencia física del combate. “Me tenía que cuidar mucho porque es profesional, mete gancho al hígado. Me sacó varios ganchos que tuvimos que soportar. Donde me tocaba el hígado, yo le tocaba la nariz. Fue una pelea estratégica”, describió.
Pensando en lo que viene, confirmó que en abril viajará a Estados Unidos para realizar un campamento de un mes. “Gracias a esta pelea tenemos que hacer un viaje a Estados Unidos para hacer campamento. Eso es importante para crecer”, comentó.
Con el cinturón argentino en su poder, Bastida no se pone límites. “Yo le dije que no tengo problema de pelear, es mi trabajo. Desafío a todos los campeones. Quiero pelear con los mejores para salir afuera y ganar”, afirmó con determinación.
Incluso, ya proyecta objetivos mayores: “Si llegamos a tener una oportunidad por el título del mundo, voy a estar más listo que nunca”.
Mientras aguarda la confirmación de su próxima defensa —que podría ser en Mar del Plata—, Bastida disfruta del presente, pero con la mirada fija en el horizonte internacional. El campeón argentino quiere más y está dispuesto a ir a buscarlo.
