Ezequiel Acosta: «En el boxeo no hay secretos; es constancia y trabajo duro»

Con un récord 6-0, Ezequiel «El León» Acosta habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre su triunfo ante Fabio Barros en Santa Fe pero también sobre su evolución desde que pasó al campo rentado: «soy muy crítico conmigo mismo, esto es una escuela constante».

Ezequiel «El León» Acosta luego del pesaje.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Ezequiel «El León» Acosta sumó un nuevo triunfo en su carrera profesional el pasado sábado al superar por KO en el quinto asalto a Fabio Barros en el Complejo Multifunción de Pérez, provincia de Santa Fe. Con un 6-0 en sus espaldas, aspira a cosas grandes pero sabe que también debe ir paso a paso.

En Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el boxeador marplatense comentó que no fue una pelea sencilla: «ningún rival es fácil pero costó mucho más de lo que pensábamos. Aguantó todo lo que le tiré y su orgullo le pudo más, no quiso caer. Tuvimos alrededor de 45 días para prepararnos y rendir de la mejor manera, dejamos una buena imagen».

El dato clave son es 45 días de preparación que para un púgil es un tiempo prudencial para estar óptimo al momento de subir al ring, algo que no siempre pasa: «hay boxeadores que los agarran con pocos días de preparación para una pelea y tanto Santiago Sánchez como yo tenemos la posibilidad de entrenar y no perder la continuidad en ningún aspecto. Tenemos un equipo que no nos deja caer nunca».

En estas 6 peleas, el profesionalismo ya está empezando a dejar su huella y ha aprendido a definir las peleas que tiene a favor algo que siempre le costó: «la falta de definición me lo criticaban en mi carrera amateur. Si bien no tengo un mal récord me faltaban los KO. Lo que aprendí fue que no hay secretos, es constancia, es trabajo duro, levantarse temprano todos los días tengas ganas o no. No es un deporte solitario porque tenemos un equipo que siempre me empuja cuando no tengo motivación», dijo. Pero también la autoexigencia es fundamental: «soy muy crítico, me gusta ver las peleas después y seguir mejorando. Es una escuela constante».

Para crecer y aprender tiene a su padre, Rubén «Siru» Acosta que es un ex campeón Latino y Sudamericano, pero la relación es más tirante que cordial: «es muy rara la relación que tenemos, porque todo el tiempo es boxeo, no tenemos relación de padre e hijo. El 80% del tiempo que estamos juntos estamos peleando por distintas cosas. Llega un momento donde chocamos porque somos muy distintos y a la vez iguales en muchas cosas. Ninguno da el brazo a torcer y queremos tener la última palabra». Las mañas de su padre sobre el ring son una buena herencia para tomar.

Ezequiel Acosta con los brazos en alto luego del triunfo (Foto: Prensa OR Promotions)

Su categoría es crucero pero tiene una aspiración concreta en la divisional que quiere alcanzar. Hasta ahora, la altura y alcance de brazos es una de las diferencias principales respecto de sus rivales: «si bien apunto a medio pesado, la mayoría de los competidores tienen una altura promedio de 1.70 pero ninguno es tan alto como yo. A veces se hace más fácil, pero me cuesta acostumbrame a los rivales y si bien son más chicos, corres riesgos de ir y comerte una mano que no esté en los planes cuando te acercás».

Sabe que el camino recién comienza y tiene que ir subiendo el nivel de los rivales a enfrentar: «el objetivo a corto plazo es seguir manteniendo el invicto e ir subiendo la vara de los rivales. Sabemos que para pelear con los mejores tenes que ir subiendo escalones. Encaramos a todos, actualmente estoy octavo en el ranking argentino e iré mirando hacia arriba con perfil bajo», concluyó Ezequiel.

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