Nazareno Ruiz: «Nunca imaginé entrenar donde lo hacía Uby Sacco»

El «Lobo» Nazareno Gastón Ruiz reabrió su gimnasio en el Atlético Mar del Plata, lugar emblemático para el box de la ciudad: «para mí es algo increíble, pondré mi granito de arena».

El grupo de entrenamiento de Nazareno Ruiz en el Atlético Mar del Plata. (Foto: Facebook)

El gimnasio de los Hermanos Ruiz volvió a abrir sus puertas en un lugar emblemático para el boxeo de Mar del Plata: el Club Atlético Mar del Plata. En las mismas galerías donde entrenaba Uby Sacco, hoy Nazareno Gastón Ruiz se encarga de entrenar a los púgiles locales.

En Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el boxeador y entrenador recordó que «antes de que llegue esta pandemia tuvimos que cerrar las puertas del gimnasio por motivos económicos y pasamos todo esto. Cuando se flexibilizó todo volvimos con la actividad en Plaza Dorrego donde estuvimos un par de meses, ahora se dio la posibilidad de estar en este club tan emblemático para Mar del Plata. Nunca imaginé encontrarme hoy en esta situación».

Atravesar la pandemia para los gimnasios de box no fue fácil, pero los hermanos Ruiz pudieron sostenerse: «siempre digo que me siento un privilegiado porque por suerte la gente nunca me soltó la mano, nunca dejaron de creer que íbamos a volver. El boxeo está en actividad, de vuelta y de la mejor manera».

Ahora entrar todos los días al «decano» tiene un significado especial por la historia que todavía se respira a través de esas paredes: «hoy estoy acá y me digo «mirá donde terminé dando boxeo», el lugar donde entrenaba Uby Sacco y donde entrenaba su padre Ubaldo que era un gran entrenador. Para mí es algo increíble, pondré mi granito de arena».

El boxeo había experimentado un enorme crecimiento en los últimos años y ahora el gran desafío es que, en esta pandemia, los que estaban entrenando vuelvan a hacerlo: «ahora costará mucho volver a reclutar a los chicos, meterles mentalidad positiva. Habló como entrenador y como deportista, estuve compitiendo hace dos años y tenía una posibilidad en marzo del año pasado para ir a Canadá. Fue un golpe durísimo para mí, me pongo en el lugar de los pibes que se les cortó la actividad y costará mucho levantarles el autoestima pero con predisposición y ganas, creo que esto volverá».

Como boxeador, aún con 41 años y 21 dentro del profesionalismo, no piensa en retirarse: «creo que cuando uno tiene la mentalidad de competir, pensamos que el tiempo no nos va a pasar o que no pasó. Hoy por hoy mi ilusión y mi idea es seguir haciendo dos o tres peleas más porque es lo que deseo y trabajaré para lograrlo», anticipó.