Lucas Bastida: «Ahora tengo otra visión de la vida»

El marplatense habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) luego de lo que le tocó atravesar estos meses al ser denunciado falsamente de acoso sexual: «adelgacé como 5 kilos, eramos 8 o 9 en una celda con cuatro camas y había un plato de comida para todos», comentó.

Lucas Bastida habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9).

Lucas Bastida ha pasado momentos muy duros en los últimos meses, pero está en un etapa de renacimiento tanto interno como externo. La falsa denuncia por la cuál estuvo preso en la Unidad Penal 44 de Batán durante 10 días ya es historia, pero ha dejado su huella.

Este viernes, «El Tornado» se desatará sobre el ring del Polideportivo del Barrio Libertad enfrentándose con José Villalobos en la tercera defensa de su Título Sudamericano Mediano y la primera en casa, pero con un contexto muy particular. Y no hablamos solamente de la pandemia: «me considero una persona fuerte, es un tema que ya pasó», dijo Lucas en el inicio de su conversación con Marca Deportiva Radio (FM 99.9). Aunque las cicatrices perduran: «me golpeó mucho psicológicamente porque estuve 10 días en la cárcel. Nunca me imaginé subirme a un patrullero y que me lleven detenido».

El momento en el cuál lo denunciaron, además, era uno de los más auspiciosos de su carrera: «fue terrible, estaba a punto de hacer una pelea, faltaban dos semanas. Tenía una pelea afuera casi arreglada. Por un momento casi que perdí la carrera. Era muy grave lo que me estaban acusando, pero desde el primer momento fui con la verdad. Fui tranquilo a la cárcel pero les dije que se apuren a resolver esto. Por suerte, el fiscal actuó bastante rápido».

Si bien pudo salir pronto para los tiempos habituales de la justicia argentina, lo que pasó dentro de la cárcel dejará una profunda huella en su vida: «al tener una buena educación, nunca me imaginé terminar ahí adentro. Había uno que había matado, otro que había pegado una puñalada, otro que lo agarraron robando; tuve que hacerme respetar para que no te pasen por arriba. Estuve en calabozo un día y cinco de aislamiento antes de que me manden al penal. Éramos 8 o 9 y había sólo 4 camas, algunos dormíamos en el piso, si podíamos dormir. Pasamos hambre y todo, era un plato de comida para todos los que estaban ahí asique no comíamos nunca».

En ese contexto llegaron también las consecuencias físicas para el campeón: «primero me pegó en lo psicológico salí con 67 kilos, bajé por lo menos 5 o 6 kilos. Cuando empecé a estar con mi familia, mis amigos fue como volver a nacer. Salí justo para estar en el parto de mi hija, me dio fuerzas».

Paralelamente en su pensamientos estaba el nacimiento de su primera hija que estaba próximo a suceder: «sabía que mi familia la estaba sufriendo afuera. Por suerte mi hija nació bien, pero cada vez que hablaba con el abogado me decía que tenía como para dos meses. No pasaban más las horas, no sabía ni que hora era en realidad, se hacía de día, de noche pero no sabía nada. Estaba en otro mundo».

La acusación por violación también era una carga pesada dentro del penal: «entré con un cartel terrible, me gritaban de todos lados y me decían de todo. Me enteraba que los medios se encargaban de matarme pero por suerte mucha gente me defendió».

Todo eso terminó después de varios días cuando la Jueza de Garantías, Rosa Frende, le dio la excarcelación a pedido del fiscal Leandro Arévalo: «cuando me dijeron que se terminaba todo y que la que me había acusado retiró la denuncia, no pasaba más el tiempo. Me avisó a las 10 de la mañana y salimos a las 20. Cuando salimos, parecía que íbamos a la guerra, pasé por muchos túneles y puertas. Tuve que correr 100 metros adonde me estaban esperando, éramos un grupo que nos liberaron y los pasé a todos de la desesperación que tenía».

Sabiendo que podía retornar de a poco a su vida, tenía una sensación dentro suyo que no le permitía estar tranquilo: «salí con una bronca de ahí adentro y dos por tres me agarra de nuevo. Tengo que agradecer a los sponsors porque en el momento más difícil de mi vida han confiado en mi y no me soltaron la mano».

Se preparó en el Gimnasio Guardavidas de Mario Briñon y luego con Bristol Fighter Gym porque tampoco podía volver a su lugar de preparación habitual. De a poco ya empezó a poner la cabeza en su próxima pelea preparandose desde lo físico y lo mental.

Ahora ya tiene como objetivo descargar todo lo que le pasó en el lugar donde mejor hace las cosas, en el ring: «tengo un rival con mucha experiencia, con esta pelea espero sacarme la mochilita que tengo puesta. Ahora tengo otra visión de la vida, valoro mucho más las cosas. Me gustaría algún titulo más, voy a retar a los quien se consagre Campeón Mediano Argentino que se van a enfrentar en mayo aunque me correspondería pelear a mí porque soy el número 1 del ranking nacional».

Sus ilusiones deportivas vuelven a estar latentes y quiere dejar atrás esa página nefasta de su vida aunque sabe que las cicatrices estarán presentes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *