Bronca en Barracas: le dieron vuelta el fallo a «El Distinto» Leiva

A pesar del fallo que fue anunciado sobre el ring del Club Sportivo Barracas indicando el empate entre Federico Pedraza y Matías Leiva; una vez finalizada la transmisión de TV se cambió el fallo y se le dio el triunfo al púgil sanmartiniano indicando que se había sumado mal una tarjeta. Mucha bronca en el rincón de la familia Leiva.

El sinsabor no era total pasada la medianoche del viernes porque a pesar de lo que se había anunciado sobre el ring, no era un mal resultado y no distaba de lo que había pasado en el primer cruce entre ellos.

La «Revancha» entre Federico Pedraza y el marplatense Matías «El Distinto» Leiva mostró un alto nivel de intensidad con una destacada actitud del púgil de nuestra ciudad que desde el primer campanazo salió decidido a quedarse con la pelea.

Si bien esa misma intensidad llevó a que en algunos rounds tuviera que bajar los decibeles, la pelea parecía tener dos destinos: o triunfo de Leiva o empate. Los jueces habían indicado el empate: Héctor Miguel 58½-58 a favor de Leiva, Hugo Vainesman 58-56½ para Pedraza, y Juan Carlos Palmieri 57-57.

Los boxeadores se bajaron del ring y declararon estar de acuerdo con el empate porque protagonizaron una verdadera batalla donde las huellas quedaron más marcadas en el rostro de «El Zurdo» Pedraza que en uno de los representantes de la familia Leiva.

Las cámaras se apagaron, la televisación terminó hasta con promesa de una nueva «revancha» en un potencial tercer combate entre estos dos púgiles que habían dado un buen espectáculo en el Club Sportivo Barracas.

Leiva impactando en el rostro de Pedraza

Ahí empezó el problema.  Diez minutos después el fiscal Jorge Basile comprobó que se había sumado erróneamente la primera de las tarjetas, de Héctor Miguel, que fue rectificada a 58-56½ para Pedraza, dejando así la victoria en fallo mayoritario para el sanmartiniano, que desató el festejo en la esquina ganadora y la fuerte protesta de la marplatense.

Una locura por donde se lo mire. Primero porque jamás Pedraza podría haber ganado la pelea por esa diferencia, segundo porque las autoridades están para controlar estas cuestiones y si tienen que tardar 15 minutos en dar el fallo, tienen que estar convencidos de la decisión que se anuncie sobre el ring. Tercero, y finalmente, la decisión en la oscuridad fuera de los focos de la televisión minutos después despierta inmediatamente la suspicacia de un arreglo posterior.

Lo cierto es que por más protesta que la familia Leiva realizó, por ahora se ha vuelto con un fallo adverso de manera injustificada por lo que se vio sobre el ring. Lamentablemente, el boxeo, el deporte, una vez más se ve manchado por estas maniobras que, aunque hubiera sido en verdadero error, despierta todo tipo de desconfianza.