Alvarado se evalúa

La pre-temporada de Alvarado sigue desarrollandose de manera intensa y hoy fue momento para las evaluaciones físicas comandados por el preparador físico del plantel, Ignacio Menchón.

Alvarado en pleno proceso de evaluación.

Alvarado en pleno proceso de evaluación.

Con la supervisión del preparador físico del plantel, Ignacio Menchón, otros dos profes y el kinesiólogo Emiliano Place, llevaron adelante una serie de evaluaciones a los jugadores, para tener todos los datos necesarios para encarar la parte más dura de la pretemporada. En el nuevo SUM de la Villa Deportiva, los grupos se dividieron en tres de diez y allí fueron pasando por los diferentes ejercicios dispuestos, de evaluación funcional, de postura corporal, fuerza y resistencia.

Fue un entrenamiento diferente en el segundo día de la pretemporada. Porque fueron llegando en grupos e individualmente, se fueron sometiendo a las evaluaciones que se organizaron en el SUM del predio. El kinesiólogo Emiliano Place dejó asentado todo lo referente al físico de los jugadores, con el peso,altura y la postura corporal, con diferentes evaluaciones que iba procesando en una computadora. Además, se puso al tanto de cada una de las lesiones que pudieron haber tenido, para que no haya detalle que pudiera quedar al azar.

Luego pasaban a la segunda parte, donde Fernando Cabaleiro, preparador físico de rugby en el Club San Andrés de Buenos Aires, los puso «bajo la lupa» en el FMS (Funcional Movement Screen), una evaluación funcional, no de rendimiento, que les permite conocer un poco más de cada jugador y poder programar ejercicios correctivos de manera individual. Esto da un mapeo completo del deportista previo al comienzo de una etapa de preparación y consta de siete pruebas, en las que realizan movimientos que reflejan la combinación de la fuerza muscular, la flexibilidad, la amplitud de movimiento, la coordinación, el equilibrio y la propiocepción.

El siguiente paso fue por el «profe» Juan Manuel Tiseyra, integrante del cuerpo técnico de Blas Armando Giunta, que se encargó de monitorear los ejercicios de fuerza, sentadilla, saltos y demás, como para tomar conocimiento también de ese tipo de movimientos en los jugadores. En cada una de esas cosas, fueron pasando de manera individual y realizando todo con buena onda, pero mucha seriedad a la hora del trabajo.

Para finalizar una larga jornada que comenzó a las 8 y terminó cerca del mediodía, fueron saliendo por grupo al costado de la cancha número dos, donde se preparó todo para llevar a cabo el conocido «Yo-Yo Test», la prueba que consiste en realizar carreras de ida y vuelta en un tramo de 20 metros, en una velocidad que va aumentando, con un timbre que va marcando los tiempos en los que hay que llegar a cada línea de meta. En ese test, se mide la resistencia y el consumo máximo de oxígeno de forma progresiva (aumenta su dificultad en el tiempo) y maximal (termina cuando el atleta ya no puede continuar con la prueba).

Un día productivo, diferente, pero en el que al cuerpo técnico le quedó bien claro cómo está cada uno de los jugadores. No cambia en nada el concepto, pero sí les sirve para saber a dónde fortalecer en unos y que potenciar en otros.

El jueves habrá tres estímulos: dos por la mañana, a partir de las 9, y un tercero a las 17, siempre en la Villa Deportiva. La semana se extenderá hasta el sábado a la mañana, mientras que el lunes arrancará la parte más exigente, con dobles, triples turnos y mucha intensidad.