Juan Carlos Eito: «Griguol era mi segundo papá»

El entrenador Juan Carlos «Carpeta» Eito habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre su cercana relación con Carlos Timoteo Griguol y las situaciones que le tocó vivir a su lado. «Llegaron a parar un partido de Peñarol para poder saludarlo», recordó.

Griguol y Eito

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

El fallecimiento de Carlos Timoteo Griguol ha generado un profundo dolor en todo el mundo del fútbol pero en Mar del Plata particularmente por aquellas personas que conocía y con las que compartió muchos momentos de su vida.

Uno de ellos, es el entrenador Juan Carlos Eito, más conocido en el ambiente como «Carpeta» que habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre su relación con el entrañable «Timo»: «es un día triste pero el recuerdo de él será lo más grande. Para mi era mi segundo papá, hemos vivido millones de cosas, las cosas que tengo como entrenador y como persona, se lo debo a él».

Justamente su primer contacto con Griguol fue cuando vino a dirigir a Mar del Plata en el Nacional de 1979 después de una buena campaña con Rosario Central: «lo conocí cuando vino a Kimberley, después se fue a Ferro y me propuso irme con él. Le dije que no y no me entendían porque no iba, pero yo me quería quedar acá, no soy muy amante de Buenos Aires. Me quedé como Manager de Ferro en toda la provincia». A partir de ahí, la relación se fue profundizando: «seguí trabajando para él llevando jugadores de la provincia y de Mar del Plata, llevaba una comitiva y me quedaba ayudándole a probar jugadores del interior, prácticamente me quedaba 20 o 30 días y me volvía a Mar del Plata y todos los veranos él se venía para acá».

Al momento de definirlo, Eito señaló que «fue un trabajador del futbol, primero era un apasionado de buscar valores para llevarlos a Ferro. Cuando llegó puso jugadores veteranos y a medida que iban dejando, fue subiendo a los jugadores de las inferiores. Carlos trabajaba mucho y cuando yo llegaba, el siempre estaba antes. Me acuerdo que muchos técnicos que hoy están en el máximo nivel como Miguel Ángel Russo a los que él les enseñaba».

Los valores que transmitían iban más allá del fútbol porque también para los jóvenes era una guía constante: «siempre les decía a los jugadores que se compren la casa y después el auto, que tuvieran emprendimientos para cuando dejaran de jugar», agregó «Carpeta».

Cada verano, en Mar del Plata, vivía situaciones poco usuales fruto del aura que envolvía a aquél personaje tan particular: «cuando caminábamos por la calle era terrible, hablaba con los canillitas y los que limpiaban los vidrios, todos se le acercaban. Cuando íbamos a jugar al tejo a la playa, jugaba con quien sea y se juntaba mucha gente alrededor. Me pasaba últimamente que estaba enfermo y lo llevaba a la playa todo el tiempo. Cuando paraba en un semáforo se acercaba todo el mundo». Incluso estuvo ligado al básquet porque le gustaba ir a ver a Peñarol, pero como pasaba cuando ingresaba a cualquier lugar, el mundo se frenaba: «Han llegado a parar un partido de básquet para poder saludarlo».

Hace poso se hizo circular una versión sobre su fallecimiento que no era cierta y Eito señaló que «me puse mal cuando avisaron que había muerto y no era verdad. Pensé que se iba a recuperar porque siempre fue un tipo muy fuerte». Por último, el entrenador señaló que su obra tratará de continuar viva a través de su trabajo: «voy a continuar con lo que él inicio y posiblemente llevemos jugadores de nuevo a Buenos Aires», finalizó.