«Sueño con retirarme en Alvarado»

El marplatense Matías Arrúa contó en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) su experiencia de 3 años en el fútbol chileno donde hoy juega para Unión La Calera. Sin embargo, no se olvida del club de sus amores: «siempre le digo a mi mujer que el último club donde voy a jugar es Alvarado», dijo.

Matías Arrúa en acción con la camiseta de Unión La Calera.

Matías Arrúa en acción con la camiseta de Unión La Calera.

Escuchá a Matías Arrúa con Sebastián Di Grande en Marca Deportiva Radio (FM 99.9)

Las historias de los futbolistas marplatenses que eligen desarrollar su carrera fuera del país tiene muchas aristas y todas son interesantes. En Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el periodista Sebastián Di Grande les brinda la opción de contar sus historias y su presente cada semana.

En esta oportunidad fue el turno del ex Alvarado, Unión y Cadetes, Matías Arrúa que se encuentran jugando en Unión La Calera de la Primera División trasandina y ahora están esperando para comenzar la etapa final de la temporada: «estamos en una situación difícil porque estamos abajo en la tabla. Esperemos que las cosas vayan por buen camino en el Clausura», se esperanzó el marplatense.

Ya lleva un buen tiempo jugando allí y se siente cómodo donde está: «es una experiencia muy buena, el 5 de enero cumplí tres años en Chile y me queda medio año más de contrato. Me adapté muy bien y mi familia también, estoy tratando de aprovechar este momento», remarcó.

Dentro del plantel que integra tiene muchos jugadores sudamericanos e incluso argentinos, como el caso de Federico Laurito que de Arsenal se sumó a las filas de Unión La Calera: «en las concentraciones jugamos al poker en la concentración, durante la semana metemos algún asadito pero no de carne vacuna porque no es muy buena. Metemos costillar de cerdo, pero la idea es juntarse, nos llevamos muy bien con los chilenos también», comentó Arrúa.

Su relación con el fútbol de Mar del Plata es constante y sabe que Unión, uno de los clubes donde jugó, no tendrá fútbol profesional y si quiere volver a hacerlo, tendrá que empezar de cero: «me enteré por los medios. Tuve la oportunidad, cuando fui a ver a Alvarado, de hablar con Luis el utilero y me contó la situación en la que estaban. Es triste porque hicieron un gran esfuerzo para llegar donde están, muchos kilómetros recorridos y muchos jugadores que han pasado, pero ya está».

Su corazón, sin embargo, siempre está metido en el presente de Alvarado, el club de sus amores: «estoy muy al tanto de lo que pasa, tengo conocidos jugando ahí. Este año en lo institucional se progresó mucho, en lo deportivo también está bien. Esperemos que ahora, con el plantel que están armando, se pueda competir en los primeros lugares», analizó el delantero.

También sabe que su regreso se dará justamente jugando en el equipo que ahora dirige Duilio Botella: «veo como un sueño retirarme en Alvarado. Siempre le digo a mi señora que el último club que voy a jugar va a ser Alvarado. Soy hincha, toda mi familia lo es y mis amigos. Cumplí el sueño de jugar ahí pero uno crece y tiene sus responsabilidades. Ahora, la idea mía es retirarme en Alvarado y ahora que veo como está creciendo, me dan más ganas de volver a vestir esa camiseta», dijo ilusionado el marplatense.

Con 32 años y sus seis meses de contrato vigente, todavía no sabe cuando cruzará nuevamente la cordillera. «La tentación de volver siempre está, pero el tiempo dirá cuando se da. Vivo en un condominio que sería un barrio privado donde tengo seguridad. Puedo dejar la puerta abierta de casa sin problemas, los chicos juegan en la plaza sin preocupaciones y da ganas de quedarse un tiempo más», agregó sobre los motivos para continuar en Chile.

«ANTES DEL 15 TIENEN QUE ESTAR DEPOSITADOS TODOS LOS SUELDOS SINO LE DESCUENTAN PUNTOS AL CLUB»

No solamente la convivencia es distinta en ese país, sino que además, hay otras señales que le da mucha tranquilidad a la familia y al propio jugador: el aspecto económico: «en todos los sentidos se cumple. Antes del día 15 tienen que estar todos los sueldos pagos, sino les descuentan puntos. Eso es una tranquilidad para nosotros y los jugadores argentinos buscan esas cosas. A uno lo sorprende, pero tendría que ser normal eso».

Por último, otra de las características particulares de las tierras chilenas son los temblores y terremotos que se sienten bastante seguido. Incluso meses atrás le tocó vivir una experiencia particular en un terremoto muy fuerte que sacudió a gran parte del país. «Hace un rato hubo un temblor de 4 puntos. Se siente un zumbido como si pasara un camión y al rato se siente el temblor. Cuando pasó el terremoto me tomó dentro de una tienda y no es sólo ese mal momento, sino que un tiempo después entré con mi familia a otra tienda y a los pocos segundos me quería ir. Uno se va acostumbrando a eso, el país ha evolucionado mucho y hay alertas en los celulares, es algo con lo que aprendés a convivir», concluyó.

Ilusionado con volver, pero cómodo con su presente, Matías Arrúa ya piensa en los 6 meses que tiene por delante y donde tratará de mejorar, junto con su equipo, la situación en la tabla de posiciones de Unión La Calera. Mientras tanto, sueña con volver a Alvarado.