Banfield y San Isidro definen el Apertura

El «celeste» llegó al vencer en el cierre del partido a Nación y lo hace por primera vez en su historia; el «taladro» luego de dejar atrás a Alvarado en definición por penales. Todos los detalles de la jornada en el «Juan Montoya».

San Isidro pudo meterse en la final del Apertura. (Foto: Diego Berrutti)

San Isidro pudo meterse en la final del Apertura. (Foto: Diego Berrutti)

San Isidro y Banfield animarán la final del torneo Apertura de la Liga marplatense «copa Joaquín Méndez», luego de superar, de diferentes vías, a sus rivales de semifinales, Alvarado y Nación, respectivamente. Para el «celeste» es la primera vez en una instancia decisiva en la divisional superior mientras que para el «taladro» la ocasión de confirmar lo bueno realizado ya en la primera parte de la temporada pasada, aunque con otros apellidos pero dentro del mismo proyecto del DT David Mariscal.

La jornada, al cabo, en el «Juan Montoya» del club San Lorenzo fue una fiesta de público en el marco de una maravillosa tarde de sol en Mar del Plata. con casi mil personas y dos espectáculos bien diferentes.

En primer termino, Alvarado y Banfield protagonizaron el mejor de los dos partidos de la jornada. Por lejos. Alvarado, con el empuje de sus jóvenes, pegó rápido con el gol de Gonzalo Fleming y fue más en gran parte de la primera mitad. Pero acaso por un cansancio físico se retrasó en el complemento y Banfield lo empató con una justa pegada de Damian Riveira quien ejecutó de tiro libre, la pelota le picó a Alvarez y se metió, cuando faltaba poco para terminar. Ya en los penales (buen arbitraje de Franco Campagnoli) el gran mérito fue del golero Mariano Rando -figura en 4tos ante Kimberley- quien contuvo un penal con la mano alta arriba cuando se había arrojado a un palo y tras ello dos remates de Alvarado que dieron en los parantes le permitieron a Banfield alcanzar el triunfo por un 3-1 en los remates desde el punto del penal, para la locura de su gente –que llegó en gran número- y permitir soñar con otra Copa, como aquellas que tiempo atrás llegaron de la mano de «Cacho» Moreno en otros tiempos del «taladro» marplatense que buscaba con ansias comenzar con las proezas en el campo regional y nacional.

En el otro «duelo» Nación mostró su potencial desde el vamos. Tuvo campo y pelota. Y situaciones. Con ogas bien recostado hacia la derecha para ganarle en velocidad a Ezequiel Tarabini e Iribarne. Así, contó con dos ocasiones de gol pero en una de ellas, increiblemente, prefirió «esperar» en la marcha al marcador para lograr el contacto pero Pampín correctamente no sancionó. En el complemento, el «celeste» fue otro equipo: de la postura agazapada del inicio a otra bien protagonista en el que tuvo más menejo de pelota, aunque sin mucho volumen de juego. El partido, muy friccionado y bastante mal jugado salvo alguna esporádica aparición de Ogas, Cristian González o Damboriana, llegó al trámite final del encuentro y en el último minuto adicionado luego de una caída del propio Damboriana en la mitad de la cancha que tuvo que permitir el ingreso de la ambulancia, llegó el gol agónico de Iribarne dentro del área chica. Fue gol y final. Y algarabía de la gente de San Isidro que vio cristalizar un paso más en el objetivo de dar una vuelta olímpica en Primera División, algo que se le ha negado en su historia deportiva.