“Nada es fácil y siempre hay que salir adelante”: Maxi Rodríguez dejó su mensaje en Mar del Plata
El ex futbolista brindó una charla en el Sheraton Hotel y luego habló en conferencia de prensa sobre la formación, el retiro, la presión y el valor de disfrutar el camino.

En el marco de su visita a Mar del Plata, Maxi Rodríguez brindó una charla en el Sheraton Hotel ante un auditorio colmado y luego dialogó con la prensa sobre distintos aspectos de su carrera y su presente, dejando reflexiones profundas sobre la formación, el éxito, el retiro y la exigencia que rodea al futbolista profesional.
“Creo que los chicos ven a los jugadores de Primera por televisión y se quedan con eso, pero detrás hay un recorrido, hay cosas buenas y cosas malas como en toda la vida”, explicó. En ese sentido, remarcó que uno de los ejes de su mensaje fue transmitir que “nada es fácil” y que en los momentos adversos “hay que tratar de salir adelante lo más rápido posible”.
Durante la jornada matutina compartió una charla con las divisiones inferiores de Aldosivi donde también estuvo presente Diego Villar, con quien compartió etapas en Newell’s Old Boys, lo que aportó un condimento especial a la visita. Más allá de las anécdotas distendidas, el foco estuvo puesto en el aprendizaje y en acercar herramientas a los más jóvenes.
Rodríguez destacó especialmente el rol de entrenadores y formadores en las etapas iniciales: “Ocupan un rol muy importante porque es un proceso largo y hay que acompañar a los chicos para que no se caigan rápido, que es lo más fácil”. Y agregó que muchas veces los juveniles no alcanzan a ver que los futbolistas de élite también atraviesan momentos difíciles: “Somos todos humanos, todos tenemos problemas y encima después tenés que salir a jugar con 40 o 50 mil personas”.
Consultado sobre el retiro, fue claro: “Antes le daba mucha importancia a si te llamaban o no, y está mal. No tenés que esperar el halago de nadie”. Aseguró que no sufrió esa etapa porque se fue “vaciado por completo” y habiendo disfrutado hasta el último partido. Hoy, en su rol de comentarista, reconoce que atraviesa un nuevo aprendizaje: “La lectura de juego para nosotros es más sencilla, pero después te rodeás de gente con experiencia y trabajás en equipo. Eso me gusta mucho”.
También hizo hincapié en la importancia del entorno familiar como sostén fundamental en los momentos difíciles y como cable a tierra en los éxitos. “Son los que te llevan a entrenar cuando llueve o hace calor y los que te ponen los pies sobre la tierra cuando las cosas van bien”, señaló.
En tiempos donde la exposición es constante, Rodríguez analizó el impacto de las redes sociales y fue cauto tanto con las críticas como con los elogios: “Si las sabés usar, son buenas. Pero hay que tener cuidado también con los elogios, porque te podés relajar. La mejor evaluación es la autocrítica y la del entrenador”.
Finalmente, al ser consultado por aquel recordado gol en el Mundial 2006, que muchos ubican entre los más gritados por los argentinos, lo tomó con humildad: “Cuando lo ves es una locura. Son cosas lindas que te quedan para siempre”.
Con la serenidad de quien transitó una carrera internacional de alto nivel y hoy disfruta otra etapa, Maxi Rodríguez dejó en Mar del Plata un mensaje claro: el talento es importante, pero el esfuerzo, la conducta y la capacidad de sobreponerse a la adversidad son los verdaderos cimientos de cualquier trayectoria duradera.
