Matías Barreiro se va al fútbol italiano

El «Diez» y capitán de la Primera de fútbol de Kimberley se despidió de sus compañeros este fin de semana donde Luciano Mignini y Juan Manuel Vuoso le realizaron un reconocimiento por su trayectoria en la institución donde deja una huella importante como jugador y formador de las divisiones menores.

Matías Barreiro despidiendose de Kimberley. (Foto: Prensa Kimberley)

Tras diez años vistiendo los colores verde y blanco, el volante Matías Barreiro se despidió de Kimberley para continuar su carrera como futbolista en Italia, más precisamente en el Us Castelluccio, equipo que juega la Eccellenza en la región de basílicata. El «diez» viajará este miércoles a la madrugada a Europa para incorporarse en su nuevo equipo.

«La verdad que esta oportunidad es algo que todo futbolista desea. A nivel mundial la situación está muy dificil con la pandemia que nos toca enfrentar y eso nos afectó a los jugadores porque no tuvimos mucho rodaje. Por eso cuando llegó esta chance no la quise dejar pasar porque es una oportunidad de poder seguir creciendo», comentó Barreiro en el entretiempo del partido de Primera de este sábado ante Argentinos del Sud del que no fue parte pero estuvo presente alentando a sus ex compañeros.

El capitán llegó a Kimberley en 2011 para ser parte de la recordada categoría ’97 que se consagró tetracampeona de la Liga Marplatense de Fútbol y en la que tuvo como primer entrenador a Juan Manuel Vuoso. El hoy mánager del club junto con el presidente, Luciano Mignini, fueron los encargados de entregarle el reconocimiento que consistió en una camiseta con el diez y un tótem con una inscripció que alude a su enorme recorrido y crecimiento.

Por ss características y forma de juego no tardó en llegar a primera división donde siguió agregando títulos a su palmarés con las consagraciones en 2016 y 2019 además de convertirse en una fija en los Torneos Federales dirigidos por Mariano Mignini. A raíz de esto llegó a ser profe en las divisiones menores de la institución inculcando todo lo aprendido en los más chicos y luego en portar la cinta de capitán representando los valores que intenta transmitir Kimberley.

«Haber tenido que dejar el club me dejó una mezcla de sensaciones raras entre alegría y tristeza porque fue mi segunda casa. Más allá de formarme como jugador y persona tuve la posibilidad de poder trabajar como formador en este último tiempo donde hice muchos amigos», agregó con emoción el bicampeón «verdiblanco».

Su último partido con la camiseta marplatense fue el clásico ante San Lorenzo con victoria 1 a 0 para luego poner la cabeza en el Us Castelluccio. «No podía dejar pasar esta posibilidad porque me va a ayudar a crecer como futbolista y va a incentivar el sueño de poder vivir de lo que amo», concluyó Barreiro.