Banco Provincia denunció graves incidentes en Pinamar: «No había garantías para seguir jugando»

El entrenador Christian Peratta relató en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) los hechos que derivaron en la suspensión de la final de vuelta del Torneo Regional de Futsal ante Torino. El Consejo Federal deberá resolver cómo continuará la definición del certamen.

Christian Peratta, DT de Banco Provincia.

La final de vuelta del Torneo Regional de Futsal entre Banco Provincia y Torino de Pinamar quedó inconclusa por una situación de extrema tensión. Cuando restaban apenas dos minutos para el final del partido, el encuentro fue suspendido por falta de garantías luego de una serie de incidentes protagonizados por un jugador del conjunto local, que derivaron en agresiones y una invasión de personas desde la tribuna.

En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el entrenador de Banco Provincia, Christian «Maranga» Peratta, brindó detalles de una noche que calificó como muy triste para el deporte.

Banco había llegado a Pinamar con la ventaja obtenida en Mar del Plata tras imponerse por 4-2 en la primera final. Durante la revancha, el equipo marplatense logró revertir la serie cuando se encontraba abajo 5-4 en el marcador del partido, pero arriba en el global. Fue en ese contexto cuando todo se descontroló.

«Lamentablemente ocurren cosas en estos momentos. Nosotros somos docentes y tratamos siempre de prevenir estas situaciones», comenzó relatando Peratta.

Según explicó, el conflicto tuvo como principal protagonista a un futbolista de Torino que ya había sido expulsado en el encuentro de ida y que durante toda la revancha permaneció detrás del banco visitante insultando y provocando constantemente.

«Llamamos a la policía, a la seguridad, vino el árbitro y lo sacó tres veces. Esperaba diez minutos y volvía. Todo el partido fue así», describió.

El árbitro interrumpió el encuentro en varias oportunidades mientras intentaban controlar la situación. Sin embargo, el desenlace llegó cuando un futbolista de Banco Provincia fue expulsado y se dirigía hacia los vestuarios.

«El mismo jugador que había sido expulsado en Banco le dio toda la vuelta a la cancha para ir a buscar al nuestro. No lo podían frenar. Uno de mis colaboradores, Guillermo Paz, intentó calmarlo y terminó recibiendo un arrebato. Después quiso pegarle al jugador expulsado y ya nadie podía detenerlo», explicó.

A partir de ese momento se produjo un tumulto generalizado, con personas que descendieron desde la tribuna para agredir al plantel visitante.

«La gente salió desde la tribuna y vino a agredirnos. Nosotros solamente nos defendimos. Todo el tiempo intentábamos separar y calmar la situación», aseguró.

Finalmente, los árbitros, junto con la policía, determinaron que no existían las condiciones mínimas para continuar disputando el partido.

«Cuando terminó todo, la policía y los árbitros dijeron que por falta de garantías no se podía seguir jugando. Yo me pongo en el lugar del árbitro porque también había sido amenazado durante toda la noche», señaló.

Un hecho aislado que empañó la final

Peratta también aclaró que los incidentes no representaron al club organizador ni a la mayoría de la gente presente.

«La gente de Pinamar, el cuerpo técnico rival y el personal del Polideportivo nos trataron de primera. Incluso cuando terminó todo nos consiguieron otro vestuario porque no había agua. No quiero matar a nadie. Pero una sola persona te prende fuego un evento que cuesta muchísimo organizar», afirmó.

El entrenador remarcó que, por la información que pudieron reunir, el futbolista involucrado ni siquiera pertenece habitualmente al ambiente del futsal.

«Empezamos a averiguar y no es del ambiente del futsal. Son jugadores que incorporan y cada club tiene que hacerse responsable de la gente que mete dentro de su institución», sostuvo.

Además, recordó que ese mismo jugador ya había protagonizado un episodio grave durante la final de ida.

«En Banco Provincia empujó dos veces al árbitro para sacarlo de la cancha. Ya eso marcaba una tendencia de algo que no correspondía», agregó.

Esperando la resolución

Ahora la definición quedó en manos del Consejo Federal y de la Federación Pampeana, organismos que deberán determinar cómo se resolverá el torneo y cuál de los equipos clasificará al Nacional.

La incertidumbre también genera complicaciones desde el aspecto organizativo, ya que el Campeonato Nacional está previsto entre el 12 y el 16 de agosto en San Juan, lo que obliga a comenzar rápidamente con la planificación y la búsqueda de recursos económicos.

«Venimos haciendo un esfuerzo enorme. Este Regional nos hizo recorrer más de 3.000 kilómetros mientras otros equipos jugaron prácticamente en ciudades vecinas. Todo esto lo hacemos vendiendo rifas, organizando polladas y buscando recursos. Que una persona arruine todo es muy triste», lamentó.

Y concluyó: «Estamos esperando que la Federación tome una decisión. Deportivamente creemos que estábamos mejor y, además, nosotros no iniciamos el problema. Ojalá podamos viajar al Nacional, pero ahora solamente queda esperar».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *