Fiorella Cappelli, la marplatense que se afirmó en España

La ex jugadora de Once Unidos, de paso por la ciudad habló sobre su experiencia en el hanbdall español y además, lo que le tocó vivir con un tercer puesto en Panamericano Juvenil vistiendo la camiseta nacional.

Cappelli en acción con la camiseta nacional. (Foto: Confederación Argentina de Hanbdall)

En Mar del Plata se encuentra por algunos días de visita Fiorella Cappelli, la ex jugadora de Once Unidos, hoy en el Elda Prestigio de España, quien la semana pasada consiguió con la Selección Argentina Juvenil el tercer puesto en el Panamericano disputado en el Cenard, que clasificó a «La Garrita» para el Mundial de Polonia.

En sus primeras palabras dice que está pasando estas horas «Muy inconsciente, se me están dando un montón de cosas a esta edad, las estoy disfrutando al máximo pero no te das cuenta de la dimensión. A los 16 años me fui sola a vivir a otro país, dejé todo, estoy jugando al Handball en España, un día dije voy a jugar un Panamericano, me volví a Argentina gracias a mis viejos y mis amigos que me bancaron, clasificamos y ahora en 3 meses puedo jugar un Mundial, sin dudas es el mejor momento de mi vida, estoy donde quiero estar».

En enero de este año Fiore cambió de país y fichó para Elda Prestigio, el cual comentó que «me recibieron súper bien, me abrieron las puertas, me llevan, me traen porque vivo en otro pueblo que no es donde está el Club, me tienen en su casa cuando no me pueden ir a buscar, estoy muy contenta de estar en este Club».

En cuanto a las diferencias que hay con el handball en Mar del Plata, expresó que «la diferencia más importante es en el nivel, es mucho más competitivo, viven el handball, las 24 horas handball, estoy todo el tiempo así, si no estás entrenando es viendo el partido de la semana pasada o la Champions, los entrenamientos son más exigentes, la Liga es así».

Sobre su rol en el equipo, Cappelli opinó que «todavía me cuesta adaptarme adentro de la cancha, fui a cumplir un papel importante, el equipo no tenía zurdas, no estaba dando todo mi potencial porque me ponía el papel de nueva, no me podía soltar y un mes antes de venir lo pude hacer. Las compañeras son muy buenas, aunque me cuesta un poco a veces cuando se enojan si hablan gallego, pero bien, me invitan a sus casas, los padres me adoran, los entrenadores también, me buscan en la terminal, se preocupan por mí, es impagable».

Fiorella tuvo muy buenos años en Mar del Plata, tanto en su Club, Once Unidos, como en las convocatorias al Seleccionado de Asabal y la Selección Argentina; «Entré a jugar en Agosto casi terminando la etapa de Infantiles, el primer año de Menores salí campeona, segundo de Menores, primero de Cadetas, segundo de Cadetas que es cuando me fui a España, también pude festejar. Todos los años que jugué al Handball fui campeona, no es así, a todos no se les da de esta manera, tuve la suerte de ir a un Club buenísimo, de tener compañeras increíbles, tanto como jugadoras como también como personas».

Tiene un amor especial por la celeste y blanca, que la une desde 2014 y de la cual no se quiere separar; «Hace cuatro años que estoy en Selección, es increíble lo que se siente cuando te ponés esa camiseta, imposible contar con palabras, el primer año que me tocó fue en Córdoba, los otros en Paraguay, pero acá en el Cenard fue distinto a todo, la hinchada era distinta, un Panamericano clasificatorio para un Mundial».

No fue para nada sencillo que «Fiore» llegara para disputar el Panamericano, pero con la ayuda de mucha gente pudo viajar y disputar el certamen. «Mis papás me pagaron el viaje para venir, se hizo una rifa y agradezco a todos los que colaboraron para que pueda venir, de un momento para el otro me convocaron a la Selección, mis papás me llamaron para mi cumpleaños y me dijeron que venía a Argentina, fue una experiencia única ir a Madrid sola en tren y llegar a Buenos Aires, fue algo único y por suerte estoy en Mar del Plata ahora».

Argentina logró la clasificación después vencer Uruguay, Perú y Paraguay, aunque cerró el certamen tercero, con las derrotas ante Brasil y Chile.

Cappelli tuvo un gran certamen, con varios minutos en cancha, goles y titularidad en los partidos determinantes; «Las chicas hacen 3 meses que estaban entrenando juntas, caí de la nada, me costaron las dos semanas de entrenamiento adaptarme a la forma de juego, a mi función, pero lo pude hacer rápido. Buscábamos más, queríamos clasificar y salir campeonas, pero no salió como lo planeábamos, pero un objetivo se dio que era clasificar, con Brasil no se dio y con Chile no estuvimos a la altura. En lo personal me fue muy bien, en los primeros partidos alterné con mi compañera de puesto y después con Paraguay y Brasil fui titular y los jugué todo el partido, con Brasil fue el mejor, hice cuatro goles, defendí como me gusta, clasificamos al Mundial que fue muy bueno».

En cuanto a sus aspiraciones para el futuro, Fiorella Cappelli contó que «jugar el Mundial es lo que más espero de este año, cerrar una buena temporada con mi Club y más adelante jugar como profesional y si no se da seguir vinculada al handball».