Sofía Rivadeneira se recibió de Licenciada: «Muchas veces tenía que rendir parciales a las 12 de la noche y terminaba a las tres o cuatro de la mañana»
La marplatense contó en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) el enorme esfuerzo que realizó para recibirse de Licenciada en Administración de Empresas mientras desarrollaba su carrera profesional en España. Ahora iniciará una nueva etapa, combinando el deporte de alto rendimiento con su profesión.

Mientras continúa construyendo una destacada carrera en el handball profesional español, Sofía Rivadeneira alcanzó uno de los objetivos más importantes de su vida fuera de la cancha: se recibió de Licenciada en Administración de Empresas. La marplatense, que desde hace años desarrolla su carrera deportiva en Europa, pasó por los micrófonos de Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y relató el sacrificio que implicó sostener simultáneamente las exigencias del deporte de alto rendimiento y una carrera universitaria cursada a distancia.
«La verdad que estoy muy contenta y también un poco más relajada de sacarme una responsabilidad que venía afrontando hace un par de años», expresó apenas comenzó la charla, reflejando el alivio de haber alcanzado una meta que demandó una enorme disciplina.
Rivadeneira recordó que la decisión de estudiar estuvo presente desde el inicio de su carrera deportiva. Primero, cuando dejó Mar del Plata para instalarse en Buenos Aires, donde debía combinar entrenamientos con la Selección Argentina, prácticas en su club y las cursadas universitarias. Luego, el desafío se multiplicó cuando emigró a España para continuar jugando profesionalmente.
«Cuando me fui a España tuve que cambiar a una modalidad online que implica mucho más desgaste. La diferencia horaria hacía que muchas veces mi cursada empezara a las once o doce de la noche y había parciales que terminaban a las tres o cuatro de la mañana», contó.
A ese esfuerzo académico se sumaban jornadas físicas muy exigentes. Entrenamientos en doble turno, gimnasio, viajes permanentes con el club, compromisos institucionales y partidos hacían todavía más complejo encontrar tiempo y energía para estudiar.
«Venía de días muy largos, con dos horas de gimnasio, dos horas de cancha y después tenía que dejar de lado el descanso para mantener la concentración en el estudio. También resigné muchas reuniones con amigas y momentos personales para poder cumplir con todo», explicó la marplatense.
Lejos de quedarse únicamente con el mérito individual, Rivadeneira destacó el papel fundamental que tuvieron su familia y sus amigos durante todo el proceso.
«Sin el apoyo de mi familia y de mis amigos hubiese sido muy difícil. Hay momentos donde el cansancio te gana y ese empujón de la gente que te quiere hace la diferencia. Estoy muy agradecida porque estuvieron siempre», remarcó.
Con el título universitario ya obtenido, comienza una nueva etapa. La jugadora decidió bajar una categoría dentro del handball español para poder equilibrar mejor su desarrollo profesional con el laboral, sin abandonar la competencia de alto nivel.
«Tomé la decisión de priorizar también mi futuro. Quiero seguir jugando profesionalmente, pero al mismo tiempo empezar a ganar experiencia en la profesión que estudié», explicó.
Ese proceso ya comenzó. Antes incluso de regresar a España, Sofía inició su actividad laboral como analista en el área de investigación y desarrollo de proyectos vinculados con inteligencia artificial para una empresa marplatense, una posibilidad que podrá sostener gracias al trabajo remoto.
«Ya empecé a trabajar y la empresa tiene una modalidad muy flexible que me permitirá combinar el deporte con mi profesión mientras siga jugando en España», comentó.
En lo deportivo, tras su paso por Sporting La Rioja, donde destacó la clasificación a los playoffs y a la Copa de la Reina, afrontará un nuevo desafío con Balonmano Bolaños. Aunque competirá una categoría más abajo, aseguró que el nivel continúa siendo muy alto y que el principal objetivo será luchar por el ascenso.
La historia de Sofía Rivadeneira vuelve a demostrar que el alto rendimiento y la formación académica pueden convivir cuando existe compromiso, organización y perseverancia. Después de años de esfuerzo, noches de estudio y entrenamientos interminables, la marplatense logró completar una carrera universitaria sin resignar su sueño deportivo y ahora inicia una nueva etapa en la que buscará crecer tanto dentro como fuera de la cancha.
