Soledad Ayesa: «Hacemos sacrificios, pero es hermoso»

La delantera y goleadora de Del Valle repasó su vida deportiva en «Nuestro Hockey – Charlas por IG Live». El repaso de su carrera en esta nota.

Soledad Ayesa con los colores de Del Valle. (Foto: Archivo Carlos De Vita)

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Como cada sábado, a través de «Nuestro Hockey – Charlas de IG Live» repasamos la vida deportiva de jugadores y entrenadores del hockey de Mar del Plata.

Este sábado, contó su vida deportiva Soledad Ayesa delantera y referente de Del Valle de Necochea, pero que en supo vestir los colores de Universitario e IAE Club también. Viajar desde la vecina localidad a jugar casi todos los fines de semana, es un sacrificio que ella hace con naturalidad desde hace mucho tiempo.

«El sacrificio está, pero es hermoso. Armamos el equipo con chicas de intermedia o de quinta y las ganas de jugar siempre están. Desde que llegó Luciana Polizzi como entrenadora, nos metió en la cabeza ser super positivas y nada más. Amamos jugar al hockey y queremos hacerlo lo mejor que podemos», resumió sobre el espíritu que comparte con sus compañeras.

Es que están jugando en Línea «A» donde este 2020 tenían el desafío de seguir creciendo: «en lo deportivo nos fue muy bien en 2019, tenemos que tratar de estar once adentro de la cancha primero (risas), pero después le hacemos frente a cualquiera».

En su trayectoria deportiva, ser competitiva ha sido un factor importante para lograr el desarrollo que finalmente alcanzó y eso se debe a que le quiere y sabe que puede, superar a cualquier rival: «a mí me encanta jugar contra Unión del Sur, con Mar del Plata Club, Universitario; no le tengo miedo a ninguno, sé que voy a jugar con un rival super difícil y nos sale lo mejor de nosotras».

Después de repasar sus años adolescentes donde vino a Mar del Plata para jugar con Universitario y contó varias anécdotas (buenas y malas), intentó resumir lo que representa jugar en un club como Del Valle: «es una gran familia. Empezamos siempre de cero, la cancha quedaba al lado del río, estábamos a la intemperie, se nos iban las bochas a los pastos, las familias pintaban los palos que rodeaban la cancha, armaban el tercer tiempo se juntaba la plata para viajar. Siempre se fue armando como se podía pero con valores super importantes y siempre buscando más y por eso se hizo cada vez más grande».

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