Laura Di Serio: «Once Unidos como equipo no tiene techo»

La experimentada jugadora que pasó por Universitario, fue entrenadora y árbitro; repasó su carrera deportiva en «Nuestro Hockey – Charlas de IG Live» y se refirió a su presente en Once Unidos.

Laura Di Serio controlando la bocha con la camiseta de Once Unidos (Foto: Alejandro Salgado – Prensa Once Unidos)

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

28 años jugando al hockey en Mar del Plata es toda una vida. Multifacética como pocas, Laura Di Serio contó su experiencia vinculada a este deporte en «Nuestro Hockey – Charlas de IG Live», espacio auspiciado por Pro Hockey Shop.

La jugadora de Once Unidos pasó por distintas etapas dentro del deporte que eligió pero nunca desentonó: «me fui aggiornando a los diferentes cambios del juego, no me quedé estancada y traté de seguir la evolución del hockey marplatense. Ver como ha crecido todo es lo que más me gusta, cuando yo empecé no había tantos lugares para hacer hockey», recordó.

Además de jugar, también fue entrenadora y hasta árbitro. Esa experiencia de ser docente como profesora de Educación Física, fue uno de las que más le gustó: «cuando empecé a trabajar con categorías competitivas, había equipos fuertes que siempre daban batalla. Eso me gustaba, siempre tuve buenas experiencias con las nenas. Gané mucho como entrenadora también».

Transmitir no le parecía difícil porque lo hacía en todo momento dando el ejemplo: «como jugadora siempre también demostré lo que después le decía a las nenas. Es la esencia de lo que a mí me gusta, del sacrificio, el no aflojar, no quedarse en casa y seguir entrenando. Las nenas se copaban y morían conmigo. Había una confianza hermosa que no tuve en otro trabajo ni en otro lugar».

Laura Di Serio celebrando un gol. (Foto: Alejandro Salgado – Prensa Once Unidos)

Se inició en Once Unidos, luego pasó a Universitario donde estuvo muchos años y dejó de jugar cuando fue madre. Sin embargo, decidió volver el año pasado para disputar el torneo con el club de Parque Luro: «me encontré un grupo de personas hermosas, me abrieron las puertas como si siempre hubiera estado ahí. No me arrepentí, me fiché a la semana que fui a entrenar. Como equipo no tienen techo y creo que no se dan cuenta. Son de buena madera y les gusta entrenar, le creyeron al entrenador Matías Latcherre y lo siguen, eso es muy difícil de lograr»; finalizó.