Matías De Andrade: «Gran parte del logro es haberme rodeado de la gente correcta»

El subcampeón paralímpico en Tokio 2020 habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) luego de su arribo a Mar del Plata y contó las sensaciones del logro obtenido: «es la oportunidad de decir que queremos que el deporte sea uno solo».

Matías De Andrade con la medalla de plata en el podio.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Después de horas frenéticas luego de su máximo logro deportivo, Matías de Andrade está de nuevo en casa y todavía tratando de darse cuenta lo que consiguió: una medalla de plata en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

«Recién ahora estoy cayendo a la relajación, son muy pocos los medallistas paralímpicos a nivel mundial», reflexionó el marplatense por adopción en Marca Deportiva Radio (FM 99.9): «es algo que yo veía como imposible, lo materialicé. Fue tremendo, era muy difícil pensé que no la iba a poder ganar por las complicaciones que hubo. La disfrutamos mucho más por todo esto».

Después de lograr lo que tantas veces soñó, sabe que tiene una oportunidad por delante para expresar algo más profundo que un resultado deportivo: «me queda mucha confianza, estamos teniendo un poder de divulgación más fuerte. Es la oportunidad de decir que queremos que el deporte sea uno solo. En cierto modo, todo es deporte, queremos inspirar a las futuras generaciones a que nos vean como personas que hacen deporte, simplemente».

Para Matías no fueron horas fáciles las posteriores a su consagración porque vivió miles de experiencias: «fue un día muy largo, cuando me levanté les avise a mis allegados que apagaba el celular para concentrarme en la competencia. La carrera se me pasó rapidísimo, cuando llegué y vi el tablero, se me paralizó el tiempo. A mucha gente le digo, nunca me sentí tan vivo. Cuando me estaban esperando todos mis compañeros ahí ya estábamos llorando todos, llamé a mi familia, a mis entrenadores, mi novia y a mi kinesiólogo que fue una persona muy importante».

Salir del complejo y llegar a la Villa Olímpica no le frenó la vorágine: «llegué a la villa y me explotó el teléfono desde las 7.30 hasta las 9 hice notas, tomé un break para cenar y no paré hasta la 1 de la mañana. De ahí me subí al colectivo, me fui de la Villa, me hicieron una nota más y después me subí al avión. Incluso a los medallistas en Amsterdam nos dieron un regalo», recordó.

En algunas horas, estaba nuevamente en su casa, con la medalla en una mano y el corazón rebalsando: «me siento realizado en la vida. En los próximos días me enfocaré en lo que viene. No puedo pensar en el futuro, no me quedaba nada más por hacer. Estaba completamente lleno por dentro. Me sentí vivo«.

Su últimos años deportivos han sido sensacionales con un oro parapanamericano y con medalla en el Campeonato Mundial, pero había algo que deseaba todavía un poco más: «el único logro deportivo que me quedaba a mí era la medalla paralímpica. No había pensado en eso, no me había dado cuenta. Le atribuyo gran parte de este sueño de haberme rodeado de la gente correcta. Para cumplir los sueños, sólo es imposible, soy la cara de un equipo que me empuja para adelante. Tenes que estar rodeado de la gente correcta, todo eso va sumando y aporta la energía positiva para que uno vaya con deber no obligado. Uno se siente en un buen compromiso de deseo de demostrarle a toda esa gente que lo que hicieron por mí, funcionó».