Buscaglia y Diaz recibieron el Premio Heracles

El marplatense Guido Buscaglia y la necochense radicada en Mar del Plata, María Belén Díaz, formaron parte de la entrega de los Premios Heracles a los plusmarquistas nacionales.

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Con una transmisión por streaming a todo el país, se realizó ayer la VIII edición de los Premios que galardonó a los nadadores argentinos que quebraron récords nacionales en 2016. Con plusmarquistas premiados desde Córdoba y Mar del Plata, se vivió una fiesta federal con los mejores exponentes de nuestra natación.

Lo dirán desde Delfina Pignatiello, con sus jóvenes 17 años, hasta el experimentado Marcos Barale, tantas veces capitán de la Selección Argentina de Natación. Si bien el aura mítica del Café Tortoni de la Ciudad de Buenos Aires le daba un marco especial a esta VIII edición de los Premios Heracles de Natación, todos los nadadores que allí estuvieron recibiendo su galardón por haber quebrado algún récord nacional en 2016, desde los risueños menores hasta los juniors que sueñan con adueñarse de un récord absoluto, todos coincidían en lo mismo: la alegría de reunirse en un evento que reconociera, en sus figuras, a la natación nacional.

Y es que de eso se trató la premiación de ayer, que reconocía a los nadadores argentinos que se hicieron de plusmarcas nacionales durante el año pasado. La sala Alfonsina Storni, pasadas las 19, se llenó de menores, cadetes, juveniles y juniors, que desde sus butacas miraban el escenario y admiraban desde cerca a los mayores y a sus récords absolutos. “Es un encuentro distinto con todos nuestros compañeros y amigos de la Selección, que no es ni para un entrenamiento ni para un torneo. Es muy lindo el marco de estar en este lugar, pero ya de por sí vernos sin malla y sin olor a cloro está buenísimo. Y más allá del reconocimiento que siempre se agradece, también me gustó mucho ese ida y vuelta con Mar del Plata y Córdoba y la idea de hacer un evento más de carácter nacional”, reflexionaba Barale minutos después de recibir su premio por el récord argentinos en los 4×50 combinados mixto, posta que integró junto a Agustín Hernández, Macarena Ceballos y Andrea Berrino.

El rosarino le contó al Hall de Honor de la Natación Argentina –asociación civil que instituyó el Premio Heracles en 2009- que manejó en su auto las más de tres horas que separan su Rosario natal con la Ciudad de Buenos Aires, sólo para estar presente en la entrega. Quizás por eso también valoró la puesta que se realizó desde el Tortoni: una transmisión federal que llegó por streaming a todos aquellos interesados en verla y que contó, además, con la participación de Mar del Plata y de Córdoba, con conexiones desde allí que se veían en la premiación principal que conducía el periodista deportivo Gabriel Ganci. Por caso, los cordobeses Andrea Berrino (récord en 100 metros espalda en pileta corta y olímpica, 50 metros espalda en pileta corta y olímpica, 4×100 metros combinado, 4×100 metros libre mixto, 4×100 metros combinado mixto y 4×50 metros combinado mixto), Virginia Bardach (200 metros combinado, 200 metros mariposa, 4×100 metros combinado y 100 metros mariposa) y Santiago Bergliaffa (400 metros combinado) se dieron el gusto de recibir sus premios desde la tierra que los vio nacer, mientras que el marplatense Guido Buscaglia (4×100 metros libre mixto) y la necochense María Belén Díaz (50 metros mariposa, 4×100 metros libre mixto y 4×100 combinado) agradecieron el reconocimiento desde Mar del Plata, la ciudad que los ve entrenarse día a día.

“Celebramos a los nadadores que establecen un nuevo hito en la natación argentina y destacamos su espíritu deportivo y su competitividad como grandes valores. Son ellos los que se preparan día a día para ser mejores deportistas y, por eso, ahora nosotros nos hemos preparado para rendirles este homenaje”, abrió la ceremonia Diana Belohlavek, presidenta del Hall de Honor de la Natación Argentina. Y allí nomás comenzaron a desfilar uno a uno todos los nadadores reconocidos, entre los que se hicieron presentes siete plusmarquistas absolutos: el rosarino Barale, la sanisidrense Pignatiello (récord en 800 metros libres), la cordobesa Macarena Ceballos (100 metros pecho, 4×100 metros combinado mixto y de mujeres, 50 metros pecho y 4×50 metros combinado mixto), los santafesinos Santiago Grassi (50 metros mariposa, 100 metros mariposa y 4×100 combinado mixto) y Gabriel Morelli (200 metros pecho), la porteña Fiamma Peroni (4×50 metros combinado) y el neuquino Agustín Hernández (200 metros espalda y 4×50 metros combinado mixto). Ellos y los demás premiados que asistieron se dieron el lujo de recibir el galardón en manos de otros destacados nadadores argentinos, como Pilar Geijo, Damián Blaum o María del Pilar Pereyra.

Para Grassi fue especial, porque desde hace unos meses está radicado en Alabama, donde estudia y se entrena como representante de la Universidad de Auburn. Y sin embargo, también se alegró por eso mismo que todos sintieron ayer, al posar para la foto con el diploma y el ramo de flores albiceleste: “Que nos hagan un reconocimiento es genial. En Argentina la natación no es un deporte muy popular y que nos reconozcan por estos méritos, que para nosotros son muy importantes pero que quizás la gente no conoce, nos hace crecer como deportistas”.

Y aunque ayer no hayan podido asistir a la premiación, también fueron distinguidos por sus récords argentinos absolutos en 2016 e ingresaron al Hall de Honor de la Natación Argentina los siguientes nadadores: Cecilia Bertoncello, Lautaro Rodríguez, Federico Grabich, Julia Sebastián, Ana Belén Presumido y Diana Valentini.