Falleció Ibarguren, el primer campeón del mundo

OPINION. – A los 77 años falleció esta mañana Hugo Ibarguren, el primer campeón mundial de Patín Carrera que tuvo la Argentina y por el cuál se instauró el 4 de Julio como «Día del Patinador». Un personaje único que deja mucho más que una pionera medalla dorada.

Hugo Ibarguren en lo más alto del podio de Wetteren.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Poner en perspectiva un hecho histórico nunca es fácil. Expresar la importancia de un hecho puntual, de un segundo glorioso para todo lo que vino después, puede resultar hasta injusto; sobre todo si uno no tuvo la posibilidad de estar ahí.

Hugo Ibarguren falleció esta mañana a los 77 años (nacido el 25 de enero de 1941 en la ciudad de Necochea) dejando en su haber un legado imborrable, un trío de patinadores argentinos de destacado talento que le dieron al país los primeros títulos mundiales. Además del necochense, estuvieron en Wetteren, Bélgica aquél histórico 4 de julio de 1965 Manuel Narciande y Raúl Scafati. Fue en los 10.000 metros sobre un circuito callejero donde se quedó con la primera corona, abrió el camino, logró lo imposible hasta el momento y lo hicieron los tres con una tarea encomiable y sólos. Sí, sólos. No tuvieron siquiera entrenador.

Un joven Hugo Ibarguren en sus años de gloria.

Después de aquél logro, un año más tarde en Mar del Plata, la historia coronaría tres campeones más, entre ellos Narciande, Scafati y se sumó Luis Rafaldi para cerrar aquella gesta histórica. Es que después de esos cuatro títulos, recién en 1975 se volvería a coronar un argentino campeón antes de la muy buena racha de aquellas épocas soñadas de Nora Vega, Claudia Rodríguez y compañía.

Todo lo que hoy está vigente, lo inició Ibarguren. A punto tal que aquella gesta quedó inmortalizada en 2001 gracias a una iniciativa del periodista Miguel Alfieri como el «Día del Patinador Argentino» y existe una placa en el Patinódromo «Adalberto Jesús Lugea» que recuerda este hecho a todos aquellos que ingresan al escenario que luego consagraría campeones de todo tipo.

Nora Vega y Hugo Ibarguren juntos en uno de los tantos reconocimientos que tuvo

Las historias de la época indican que Ibarguren dedicó aquél primer título al General Juan Domingo Perón, hecho inédito por aquellos años, sólo realizado por el boxeador Pascual Pérez; según relata José Luis Ponsico en su columna «Hugo Ibarguren, campeón mundial de patín dedicó su victoria al General Perón» y que ayuda a retratarlo de pies a cabeza.

Es que para aquellos que tuvimos la oportunidad de conocerlo años después, nos quedó esa sensación de un personaje particular pero a la vez muy querido por todos, incluso reconocido por otros deportistas de la época y que poco tenían que ver con el patín. En 2015 recibió un extenso y reconocido homenaje al cumplirse 50 años de aquella gesta en Wetteren que cada año toma mayor importancia y pasa a ser una historia maravillosa de las tantas que ha entregado el patín marplatense y de la zona.

Hoy se fue dejando un recuerdo imborrable en un deporte tan arraigado en la cultura marplatense que lo lloran todos, pero lo recuerdan por sus gestas, por defender los colores del Club General Mitre durante muchos años y por permanecer trabajando dentro del patín aún hasta sus últimos momentos, entregándolo todo con pasión, siempre con una sonrisa y una buena anécdota para contar de aquellos años dorados que lo llevaron a un lugar privilegiado: siempre será el primer campeón del mundo argentino.