«Quiero seguir, no voy a dar el brazo a torcer»

El remero marplatense Cristian Rosso volvió de Lucerna y habló en Marca Deportiva Radio sobre su futuro: «puedo volver a una final olímpica y me lo quiero demostrar a mí mismo», indicó aunque en principio se tomará un descanso largo. «No hay cuestionamientos, no se dio porque los demás fueron mejores», explicó sobre lo sucedido en el Pre-Olímpico.

La dupla Rosso-Suárez se replanteará el futuro, pero quieren revancha.

La dupla Rosso-Suárez se replanteará el futuro, pero quieren revancha.

Después de no haber logrado el objetivo de clasificarse a los Juegos Olímpicos de Río 2016, Cristian Rosso volvió a Mar del Plata y habló en Marca Deportiva Radio sobre la experiencia y principalmente su futuro.

En principio, el remero que fue finalista en Londres 2012, señaló que «había mucha ilusión porque fue un trabajo de 4 años para los Juegos Olímpicos. El año pasado fue un golpe duro no clasificar porque la de este año sería más complicada». De todas formas, aseguró que lo que estaba al alcance de la dupla Rosso-Suárez, se hizo: «no hay cuestionamientos, no hicimos nada mal. Entrenamos de forma excelente, tuvimos el apoyo de todos los que teníamos que tener. No se dio porque los otros fueron mejores y nuestro nivel no alcanzó».

Técnicamente trataron de emparejar el nivel de quienes estaban muy veloces en las competencias, pero a pesar de los ajustes fue difícil para ellos mantenerse entre los primeros dos que clasificaban: «nos estábamos quedando atrás en la salida, lo vimos en las regatas preliminares. Probamos hacer una salida más agresiva y nos salió, pero después de la mitad de la regata el ritmo era demasiado alto para lo que podíamos sostener», indicó Cristian.

Sabiendo que estaban afrontando un nivel muy competitivo (incluso quizás más alto que el del Mundial pasado), la actuación de los cuatro botes argentinos que estuvieron buscando la clasificación olímpica ha sido destacada porque todos ingresaron en las finales, pero a ninguno le alcanzó: «el rendimiento de los botes argentinos fue muy bueno, todos estuvieron en la pelea y con chances de clasificar. Si teníamos este nivel en el Mundial del año pasado, hubiéramos clasificado», pensó.

LA NOTA DE LA DISCORDIA

En los días previos a la competencia, el periodista Mariano Ryan de Clarín escribió una nota criticando la preparación de los remeros y hablando sobre una baja en el nivel de los botes nacionales.

La experiencia de Cristian Rosso en ese tipo de situaciones llevó a que no le diera demasiada importancia, pero a otros integrantes del seleccionado les molestó: «no le di mucha importancia. Nos despertamos un día en Francia y nos enteramos de esa nota que la escribió un periodista al que conocemos y nos ha hecho muchas notas. Creíamos que conocía un poco más profundamente el tema y no hablaría tan superficialmente. Muchas de las cosas que dijo no son ciertas o la mirada que plantea es muy parcial», aclaró el marplatense.

Si bien no fue su caso, reconoció que a otros compañeros les molestó esa publicación e incluso querían responder: «hubo otros a los que les dio un poco más de bronca y querían hacer un descargo, pero los más grandes les dijimos que no era necesario porque debíamos concentrarnos en la competencia. Me dio gracia que haya gente con ganas de tener cierta repercusión con cosas que no son verdaderas», sentenció.

EL FUTURO

Si bien no lo reconoció explícitamente, el golpe de no clasificar fue duro para Rosso. Eso lo ha llevado inmediatamente a replantearse el futuro porque el objetivo más grande que tenían con Ariel Suárez no se cumplió.

«Lo más importante para mí ahora es descansar, no remar por un tiempo largo….mucho más de lo máximo que he parado en mi carrera. Serán 2 o 3 meses porque vengo de casi 8 años sin descanso desde Londres y el objetivo de estos juegos. Trataré de llevar el cuerpo a un nivel mínimo de entrenamiento para arrancar con todas las ganas de nuevo», indicó sobre su futuro inmediato.

En el largo plazo, sabe que no abandonará la actividad después de este resultado. Por el contrario, quiere revancha. «Quiero seguir, quiero llegar a los próximos Juegos Olímpicos. Hay que ver que pasa en estos cuatro años pero no quiero dar el brazo a torcer, no creo que el nivel mío sea para retirarme así. Creo que puedo volver a una final olímpica y me lo quiero demostrar a mí mismo», dijo como un desafío personal.

Cuando un deportista del nivel de Cristian Rosso se pone en la cabeza objetivos tan puntuales y se lo plantea de esta manera, trabajará silenciosamente como lo hizo siempre y en Tokio 2020 tratará de repetir lo hecho en Londres…porque lo quiere hacer y porque sabe que puede hacerlo.