Cristian Rosso: «Es una de las primeras veces que no se como seguir»

El remero marplatense habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre la postergación de los Juegos Olímpicos y el resto de su año deportivo. Además, se refirió a la sanción de su hermano Brian: «ahora quedará en la nada».

El marplatense Cristian Rosso habló en medio de la cuarentena.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Que te saquen del camino el objetivo más grande del año, obliga a replantearse algunas cuestiones. Eso le sucede por estas horas, en plena cuarentena, a Cristian Rosso, remero marplatense que se estaba preparando para buscar una plaza en Tokio 2020.

En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el mayor de los hermanos indicó que «se hace difícil el encierro porque estamos acostumbrados a estar a aire libre haciendo ejercicio. De repente nos encontramos encerrados y es algo raro, nuevo, pero hay que hacerlo».

La reprogramación de los Juegos Olímpicos eran cuestión de tiempo para Rosso que ya se imaginaba lejos del torneo clasificatorio: «estaba tranquilo porque con esta situación día a día, los números pegaban cada vez más fuerte. Solas iban decantando las decisiones, hasta hace 20 días parecía difícil que se suspenda una regata y de repente se empezó a suspender todo. Se esperaba que los Juegos se postergara, sólo había que tener paciencia para que se anuncie».

La preparación fue larga para llegar bien al Pre-Olímpico, incluso con un cambio de compañero en el camino: «toda la carrera olímpica empezó en el Mundial del año pasado donde terminamos 13° y clasificaban 11. Estaba compitiendo con Rodrigo Murillo que dejó de remar en septiembre y a partir de ahí empezamos a entrenar rumbo a Suiza donde clasificaban dos botes más. Lo hicimos de manera individual y en diciembre hubo evaluaciones internas donde decidimos el doble y mi compañero es Axel Haack que estaba en remo largo hasta el año pasado», repasó.

Entonces fue cuando empezaron a preparar el camino para las grandes competencias: «en Enero nos fuimos a Puerto Rico, en febrero a la altura en Tafí del Valle, en marzo íbamos a entrenar en Nordelta y a principio de abril nos íbamos a Italia para la Copa del Mundo y el Pre-olímpico. De a poco se fue cancelando todo. Se iba a avanzar entonces a los rankings anteriores y eso era bueno porque salimos 13 en el Mundial y nos correspondería clasificar».

Todo eso ya es historia porque se apretó el botón de «reset» y hasta el año que viene no hay nuevos objetivos en el horizonte: «ahora es lo más difícil. Tengo 36 años y cuando te hacés grande, los objetivos son claros y fijos; no estás desesperado por mejorar a cualquier costo. Las mejorías son mínimas a esta edad y tenes que saber adonde estás apuntando y donde pondrás tu esfuerzo. No tengo ni idea ahora que voy a hacer porque no hay competencias en todo el año. Es una de las primeras veces en mi vida que no tengo certeza de que es lo que quiero».

Mientras todo esto estaba sucediendo, su hermano menor Brian fue acusado de una conducta antideportiva en la concentración de la Selección Argentina y luego sancionado por 6 meses para buscar que no participe en el Pre-Olímpico de Río de Janeiro. Eso finalmente no sucedió porque el coronavirus suspendió toda actividad. Al respecto, opinó que «la Selección estará desarmada porque se arman para cada competencia con evaluaciones previas. Fue una situación de mierda lo que le tocó pasar, estábamos entrenando en Tucumán lo más bien, con mucha tranquilidad y, de repente, nos encontramos con eso. Para mí era una injusticia total y no me podía quedar de brazos cruzados, me afectó. Ahora quedará en la nada».