«Deben estar contentos de representar a la Unión»

Un ratito le bastó a Mauricio Reggiardo para llenarse del aire de su ciudad, también para ponerse al día y pasar un rato con amigos. Y además, tuvo tiempo de dejar algunas frases interesantes.

Mauricio Reggiardo en su paso por Mar del Plata. (Foto: Prensa URMDP)

Mauricio Reggiardo en su paso por Mar del Plata. (Foto: Prensa URMDP)

El «Gordo» Mauricio Reggiardo, marplatense y exjugador de Los Pumas, pasó por «La Feliz» y estuvo en el Fiat Seven Internacional desarrollado en Punta Mogotes. Mientras miraba algunos partidos de rugby femenino y después de hablar con Daniel Villén, uno de los entrenadores de Mar del Plata, se hizo un hueco para charlar con los medios.

Obviamente, mencionó el triunfo del Seleccionado sobre Los Pumas en el Seven y reconoció a los jugadores. «Aunque Los Pumas tenían otras prioridades, lo que queda es que Mar del Plata le ganó y le ganó bien. Jugando un muy buen rugby. Sé que habían hecho un buen Seven de la República y está bueno que lo coronaron acá», dijo el ex pilar, una voz autorizada.

– Mencionaste que estuviste charlando con Villén. ¿Qué te contó?

– Más allá de lo que charlamos y de algunas ideas que él tiene para poder pelear de igual a igual con las potencias, lo que está logrando es que haya una identidad, un sentido de pertenencia, que es lo que siempre le faltó a Mar del Plata. Los jugadores tienen que estar contentos de representar a la Unión. Hay que hacer esfuerzos extras, pero está bueno porque después pasan cosas como el triunfo contra Los Pumas y sentís que todo vale la pena.

«Está bueno ver amigos cada vez que venimos a Mar del Plata. Siempre es lindo volver a la ciudad y ver rugby. No vengo muchas veces, tengo una agenda cargada y me la paso viajando», comentó además quien también fuera parte del cuerpo técnico de Santiago Phelan al frente de Los Pumas.

Sobre su presente, trabajando en la UAR, Reggiardo describió: «Hago coaching a nivel nacional y trabajo en los Pladares. Me ocupo de la detección de jugadores del M18, de los que recién entran al sistema. Viajo bastante, pero es un lujo y un privilegio trabajar en la pasión de uno».

– Tu función actual es distinta a jugar y también a ser parte del cuerpo técnico de Los Pumas mayores, pero es ligada al rugby y trabajás con los más chicos. ¿Siempre te gustó eso?

– Sí, de hecho entrené la M16 de La Plata cuando jugaba mi hijo. Está bueno. Una cosa es entrenar grandes y otra es hacerlo con chicos. Es una satisfacción diferente porque cuando ves progresar al jugador te sentís un poco parte de la formación. Además, es menos estresante.

– ¿Cómo es manejar personalidades de adolescentes que a la vez tienen otra maduración porque ya saben lo que quieren dentro del rugby?

– Todos llegan por algo.Algunos por ser altos, otros por ser rápidos, otros por jugar bien. Pero los que se quedan, es porque son fuertes de cabeza. Ser fuerte mentalmente hace la diferencia. Eso es lo que tratamos de detectar rápidamente. A Los Pumas no llegan los mejores, sino los que mejor cabeza tienen.

– ¿Al presente del rugby de Mar del Plata lo conocés?

– Sí, claro, lo sigo. Estuve hablando un poco con Daniel (NdR: Villén, ex Puma al igual que Reggiardo y actual entrenador del Seleccionado de Seven de la Unión). Siempre miro los resultados y cada vez que me encuentro con alguno me cuenta. Además sé que el CIAR está funcionando muy bien. Estoy en contacto, aunque no en el día a día.

– ¿Mar del Plata está lejos de tener convocados en Los Pumitas y Los Pumas de 15 o de Seven?

– No. Ahora es mucho más factible porque está el CIAR. Los chicos trabajan en igualdad de condiciones técnicas y físicas con el resto del país. Es un buen camino. También hay muchos jugadores en Buenos Aires. «Nacho» Calles es de Tandil pero es parte de la Unión de Mar del Plata y estuvo en el último Mundial con Los Pumitas. También están Nicolás Blanco, Mariano Puglia, Gregorio Del Prete y Lucas Gasparri que forman parte del proceso. Hay jugadores y Mar del Plata está trabajando bien. Hay que ser pacientes y los resultados van a venir.