Natalia de la Lama: «No se soporta más, es momento de volver al mar»

La integrante de la Selección Argentina de Stand Up Paddle (SUP), se refirió en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) al reclamo del ambiente para salir de la cuarentena. Además, habló de su relación con el deporte.

Natalia De La Lama parece pedir por favor el regreso al mar.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

La vuelta a la actividad está cada vez más cerca y hay un sector de surfistas amateurs y gente relacionada con la actividad que ha pedido intensamente por la habilitación para todos los practicantes de este deporte. Entre ellos hay deportistas que si bien compiten a nivel profesional, tienen un desarrollo absolutamente amateur.

Natalia de la Lama es una de las integrantes del Seleccionado Nacional de Stand Up Paddle y habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9): «esto no se soporta más, afecta demasiado a la salud mental porque es nuestro cable a tierra. Es una disciplina donde el medio de entrenamiento es el mar, se puede hacer todo lo técnico, pero necesitas estar en el mar».

Más allá de ser profesional o amateur, considera que la necesidad ya es la misma para todos los que se meten en el mar: «siendo una competidora a nivel internacional hay otros países que están entrenando hace un tiempo y eso se va a sentir en el futuro. En este momento estamos todos por el mismo carril, el que lo hace tanto a nivel amateur como profesional, necesita el mar». Luego fue contundente con sus definiciones: «sentimos que es momento de volver al mar, creo que estando adentro nos enfermamos mucho. Es momento de unir fuerzas, sabemos que se puede cumplir un protocolo y en el mar hay poco riesgo de contagio».

Incluso remarcó que por el bajo riesgo, los deportes en el mar podrían ser los primeros en ser habilitados: «la disciplina del surf tendría que ser la primera en volver a la actividad. No quiero quedarme más en casa. Es tiempo de que las autoridades empiecen a confiar en nosotros, el deporte es salud». Incluso destacó que serán los primeros en hacer cumplir las reglas: «si hay alguien que incumple el protocolo, los primeros que le vamos a reclamar somos nosotros».

SU RELACIÓN CON EL SUP

Cuando la actividad se paralizó, Natalia venía de participar en diciembre en el Campeonato Mundial de Stand Up Paddle (SUP) en El Salvador donde el balance, por distintas razones, fue sumamente positivo: «en lo personal, la experiencia fue alucinante. Pude competir con mi hijo en un Mundial representando a la Argentina, es algo que nunca me hubiera imaginado. En lo grupal estuvo buenísimo. Hubo poco apoyo económico para la Selección y tenemos que cargar con un montón de cosas como costo de pasaje, hotel y tablas», criticó.

Natalia De La Lama junto a su hijo en el Mundial de El Salvador.

El empuje que les dieron los Juegos Panamericanos de Lima, también sirvieron para la exposición de un deporte, relativamente nuevo: «fue maravilloso lo que pasó en los Juegos Panamericanos. El surf es más limitado porque sin olas lo podés practicar, mientras que el SUP lo podés hacer en cualquier espejo de agua».

Su relación con la disciplina está directamente derivada de la práctica del surf, pero con naturalidad fue encontrándose con la competencia: «se fue dando por decantación. Antes surfeabamos con mi esposo que tenemos una fábrica de tablas. Después de cada embarazo, empezaba a surfear y el estado físico se venía abajo. Empecé a ver el SUP hace 8 o 9 años y me parecía que estaba bueno, le pedí a mi marido que me fabrique una tabla para los dos. Sentí una facilidad al subirme que no sentí con la tabla».

Del hobby pasó a la competencia hasta llegar a la Selección Argentina: «empecé a entrenar cada vez más y tenía cierta facilidad para entrar en las olas. Me empecé a meter en un campeonato del circuito nacional, me empezó a ir bien y se dio todo sólo. No pensaba competir internacionalmente pero tengo una familia que me ayuda muchísimo», aclaró.

Ahora sabe que puede seguir mejorando a pesar de las limitaciones y va por ello: «cada vez que viajas te dan más ganas de seguir mejorando, vemos que no estamos tan lejos y podemos mejorar. Pese a todo, no estamos tan mal».