Zeballos jugará el US Open: «La decisión fue durísima»

El marplatense, actual número 4 del mundo, dialogó con Marca Deportiva tras la decisión de retomar las competencias en la gira norteamericana de cemento que incluye al Masters 1000 de Cincinnati y el US Open.

Zeballos vuelve a jugar en el US Open.

Por Lucila Morinigo (@lucilamgo)

Hora de hacer las valijas tras cinco meses en casa para el marplatense Horacio Zeballos que luego de una decisión «sumamente difícil», tomará todos los recaudos necesarios para «volver a trabajar» y viajará en los próximos días a Estados Unidos con intenciones de participar, en compañía del español Marcel Granollers, en los únicos dos torneos que siguen en pie en tierras norteamericanas: el Masters 1000 de Cincinnati y el Abierto de Estados Unidos.

«Hoy por hoy son los únicos dos torneos confirmados porque los de Europa dicen que los van a hacer, Roma, Roland Garros… pero de acá a un mes y medio no sabés qué puede pasar y lamentablemente no tenemos ninguna seguridad de nada. Cada vez son más las noticias de los rebrotes ahí y por eso prefiero jugar lo más cercano que esté confirmado», manifestó Zeballos, preocupado por la situación global y sus ganas de retomar el circuito profesional, en un 2020 que había comenzado de gran manera en dupla con el español Granollers luego de los títulos conseguidos en Buenos Aires y Río de Janeiro.

Desde el 22 del corriente mes, comenzará «el Western and Southern Open» como antesala del US Open y con la particularidad de su sede: el mismo complejo de Flushing Meadows en Nueva York y no su estadio oficial en Ohio, Cincinnati. Al finalizar, desde el 31, el Abierto de Estados Unidos cerrará la gira estadounidense.

Claro, la intención de las autoridades locales y organizadores de ambos eventos es mantener a los competidores de ambos cuadros (femenino y masculino) en una burbuja sanitaria para evitar la propagación del COVID-19 y la posible aparición de un brote entre los deportistas y sus equipos de trabajo.

En diálogo con Marca Deportiva, el zurdo del Edison Lawn Tennis se mostró positivo con la reanudación de las competencias y brindó un panorama de lo transitado en los últimos meses:

¿Qué fue lo que te empujó a tomar una decisión positiva respecto a viajar y disputar los torneos de EEUU?

La decisión fue justamente porque vi que en Nueva York hay menos casos y la mayor precaución va a ser ahora en el viaje, en el aeropuerto, en el avión y confío en la burbuja que crearon las autoridades ahí con los organizadores del evento y también luego ya es responsabilidad mía y de mi equipo una vez que estemos ahí. Todo eso sumado a las ganas de volver a jugar, claro.

¿Cuál es tu expectativa para ellos, sin presión en los puntajes/ranking?

Sin dudas lo importante es volver viajar y competir. Volver a estar en el ambiente tenístico, eso que perdimos todos estos meses esa rutina. No sé cómo estaré y como estaremos en cuanto a rendimiento pero lo bueno es que estamos todos en la misma situación asi que es tratar de volver a agarrar ese ritmo para intentar sumar partidos y llegar lejos en la semana.

¿Cómo fue tomar esta decisión desde el lado familiar?

Uf… sí, la decisión fue durísima. Imaginate que tardamos un montón realmente; estamos a menos de dos semanas del comienzo de los torneos. Fue difícil más que nada por la salud y la seguridad de los viajes. Pero bueno, tomaré todas las precauciones necesarias.

Después de tantos meses en casa, algo totalmente distinto para un tenista de élite que viaja todo el año, ¿cómo se balancea nuevamente tu rol de padre tenista?

Fue una situación completamente distinta esta pandemia, para todos. Pero sí, lo disfruté bastante, por lo general nunca puedo estar con mi familia y mis hijos en casa… siempre son días contados y esta vez fueron cinco meses. Sé que me va costar volver a viajar, la primera semana va a ser muy dura… la despedida. Es mi trabajo y tengo que volver a hacerlo y ya lo estamos hablando con los chicos, sobre todo con Emma que es la más grande y entiende más pero creo que me va a costar más a mí que a ellos (ríe).

Habíamos hablado al principio de la cuarentena sobre cómo era entrenar sin poder pisar la cancha, una vez que se habilitó el permiso para deportistas con «aspiración olímpica», ¿cómo te sentiste en el club?

Los entrenamientos los reanudé en «El Abierto», acá en Saavedra. Estoy satisfecho con la «pretemporada» que hicimos con mi entrenador, en total fueron unas siete semanas con avances paulatinos, claro. El primer día fueron 45 minutos de tenis, después una hora, después una hora y media… pero lo importante lo hice en casa, con los ejercicios físicos y sobre todo la alimentación. Por suerte no sentí raro el timming así que es cuestión de tomar ritmo de competencia.

«ME ENCANTARIA ESTAR EN TOKIO, SERIA UN SUEÑO»

Horacio Zeballos en Marca Deportiva Radio (FM 99.9)

¿Creés que se realizará la «gira europea» planteada o todo dependerá del impacto de lo que suceda en Nueva York?

Creo que hay muchísima incertidumbre como en todos lados; es más, pasó lo mismo con el US Open. Se vive el día a día y eso es lo que va a suceder con todos los deportes, no sólo con el tenis. Hay un poco de todo, Roland Garros ya está vendiendo entradas, están a full para hacerlo pero no sabés si el día de mañana al final tenés que cancelarlo por rebrotes o lo que fuera. Lamentablemente no tenemos ninguna certeza.

¿Cómo está Marcel (Granollers) y cómo han tomado la decisión como dupla?

Marcel está bien, contento, con ánimo para competir y volver a vernos para jugar aunque estábamos con muchas dudas. Él es un jugador muy profesional así que sé que hará todo lo posible para llegar de la mejor manera y que nos vaya bien al igual que yo. Son muchas las ganas de competir.

¿Te ves en el dobles olímpico o sentís que es una meta lejana?

Me encantaría. Me encantaría estar en Tokio. Lamentablemente no se pudo hacer este año pero sí el que viene así que a tratar de mantenerse «arriba» para estar en esos Olímpicos. Hoy falta muchísimo y vamos a ir día a día con mi equipo y con eso ir sumando para esos grandes objetivos. Pero sí, sería un sueño poder estar en una Olimpíada.