Ascenso gigante para Layús

Joaquín Layús salió campeón de la A2 con Deportivo Morón. Estaba 0-1, pero las victorias del sábado y domingo le dieron la serie 2-1 ante River Plate. El jugador surgido de las inferiores de Mar Chiquita Vóley, que jugó la A2 con el Rojo en 2015, fue titular y hasta metió el bloqueo final para desatar la locura en un Gorki Grana repleto.

Joaquín Layús festejando con Deportivo Morón.

Joaquín Layús festejando con Deportivo Morón.

En Mar del Plata llueve y hace frío, los más de 2 metros de este central, que comenzó a jugar a los 16 años, están en etapa de descanso, junto a la familia. En Mar Chiquita dio sus primeros pasos, ganó Provinciales y jugó Copas Argentinas, con la primera división ganó un título pero enseguida partió en busca de sumar partidos en la Federación Metropolitana con Estudiantes de La Plata. Ahora está satisfecho por haber vivido uno de sus mejores momentos deportivos.

-¿En que lugar ponés este ascenso en tu carrera?

– Es un logro importante e histórico para el club Morón, lo coloco en segundo lugar debajo del mundial juvenil.

Es que Layús jugó el Mundial sub 21 en Turquía en 2013. Ahí consiguió el séptimo puesto junto a Luciano Zornetta y Pablo Kukarstev, entre otros. Pero el domingo fue protagonista en la final, metió 6 puntos, y Morón festejó luego de su bloqueo.

– ¿Que sensaciones se te vinieron en ese final de partido?

– La verdad que hubieron muchas sensaciones encontradas, ya empezando la semana con el primer partido de visita, lo único que queríamos todos era jugar, dormirte a la noche y despertar para el partido. Yo lo viví con mucha ansiedad, adrenalina y un poco de nervios toda la semana. Pero el domingo puntualmente, estuve imbancable, le agradezco a mi novia lo que me tuvo que fumar porque estaba insoportable. Pero lo único que quería era pisar la cancha y jugar. Esa final la viví con mucha adrenalina, ver la copa ahí… se me hacia agua a la boca, la hinchada con bombos, banderas, trompetas, todo el estadio lleno, era una sensación inexplicable Fue como que toda la previa estaba nervioso, ansioso, furioso, enojado con todos, pero empezó la entrada en calor y desapareció todo, lo único que había era adrenalina y muchas, muchas, ganas de jugar.

– ¿Y como sigue tu carrera ahora?

– Ahora lo próximo que se viene es el metropolitano, todavía no cerré con ningún equipo pero en esta semana me junto con Pablo del Greco y el manager de Morón para charlar.

– Estás en una edad en donde venias de jugar un Mundial con la Juvenil y ahora está más complicado estar en algún proceso de selección, se vienen tiempos de pensar en estudiar, trabajar o jugar al vóley. De acá a tres años, ¿como te ves?

– Si, el otro día pensaba eso que la selección tuvo varios cambios y ahora esta complicado como vos decís. Obviamente mi meta es jugar al vóley, dedicarme 100% a esto que es lo que me gusta y quiero vivir, así también quiero estudiar kinesiología, porque se que esto en algún momento de mi vida se va a acabar y es bueno tener un estudio para seguir con mi vida y es una carrera que me gusta y encima esta ambientada al deporte.

Los Layús son una familia deportista, con madre basquetbolista, un tío que lo impulso al vóley, una hermana que juega al handball y hermano que fue parte de Buenos Aires Unidos y con experiencia en selección Argentina.

– Hace unos años, en la mesa de los Layús, el que tenía la palabra era Tomás, jugó Copa del Mundo, finales con Chubut y Formosa y en una temporada en el malogrado Buenos Aires Unidos. ¿Hoy ya pueden estar a la par o todavía “Toto” te marca la cancha?

– Jajajajaja, a nivel deportivo lo he superado, pero por una cuestión de edad y de que «Toto» ya no esta 100% comprometido con el vóley, él ya tiene otros objetivos. Pero claramente siempre va a tener mejor lectura de juego que yo. Somos muy distintos, como jugador me destaco yo, pero el se destaca en lo técnico, yo lo veo en un futuro como un buen DT.

– Igual todos sabemos que en la mesa de los Layús, la última palabra la tiene Susana, tu mamá…

– Jajajajajaja, olvidate, el lorito Zapata es.

Su historia en el deporte comenzó por otros caminos, el rugby marcó sus inicios, dicen que jugaba bien, que la altura lo favorecía.

– ¿Que fue lo que definitivamente te hizo dejar el rugby y jugar al vóley?

– El rugby lo dejé por una cuestión de salud, además de otras cosas, se entrenaba a la noche en el campo y el frío con la transpiración me hacia muy mal, me la pasaba mas enfermo que entrenando, además que la relación que se tenía en el equipo no era muy buena. Pero te digo que el rugby es un deporte que me fascina. Yo creo que de no ser por eso seguiría jugando al rugby.

– ¿Hoy podrías estar en los Jaguares?

– Jajajaja eso no sabría decírtelo, pero me pasó unas dos veces que en el gimnasio de pesas se me ha acercado un entrenador de los pumitas y me pregunto si jugaba rugby, mi respuesta era que no, que jugaba al vóley, su respuesta era: «Si dejás el vóley y volvés con rugby estás en los pumitas, necesito gente con tu físico». Sabes como la pensé?… Pero era dejar todo un proceso que venia haciendo.

El vóley ocupa unas horas en cada jugador y lo que hacen en sus momentos libres influye en sus juego, en su futuro.

– ¿Hoy como es tu vida fuera de la cancha?

– Muy libre solamente lo del estudio, que por motivos del deporte no pude terminar el colegio, que me quedaron materias del ultimo año, ahora conseguí a través del ejercito terminarlo a distancia, así que a fin de este año lo terminaré y comenzaré con la facultad.

– ¿Y en esos tiempos libres cuales son tus actividades preferidas?

– Depende del día y de las ganas, pero muy variado salir a pasear, de compras, quedarme en casa viendo peli serie o jugando con la play.

Lo tuvo en la mira Julio Velasco en una concentración, siempre está en el radar de los equipos de Liga, pero a los 21 años y con sus 2.02 metros lo que se busca es tener un lugar entre los titulares. Es el segundo jugador del Club en ganar la A2, antes, Juan Pablo Stutz consiguió lo mismo con el GEBA de Facundo y Hugo Conte en 2007, antes de irse a jugar a Luxemburgo.

-Ya jugaste en La Unión de Formosa la Liga Argentina 2013/14, en Mar Chiquita la A2 14/15 y ahora con Morón lograste el ascenso. ¿Pensás que vas a volver a estar en un equipo de Liga en la próxima temporada?

– Yo creó que sí, ojalá que pueda seguir en Morón, ya que es un club que me gusta mucho por la gente, los dirigente y el cuerpo técnico que tiene. Pero bueno, todavía falta mucho y uno nuca sabe lo que le espera a futuro.

– ¿Que le podrías decir a los chicos de Mar Chiquita Vóley?, algo de tu experiencia, que puedas transmitirles.

– Que le pongan esmero a las cosas que quieran hacer, mucha dedicación, que es lo que lleva este deporte, esfuerzo y dejar todo lo que tienen en cada entrenamiento, que tarde o temprano todo tiene sus frutos.