José Luis Campo: «Llevar la antorcha paralímpica es una gran emoción»

Así lo definió el marplatense José Luis Campo luego de transportar la antorcha paralímpica en uno de los tramos dentro de Río de Janeiro y en la previa del inicio de los Juegos. «Que uno pueda representar la unión de los pueblos y las personas es muy emotivo y significativo», agregó.

José Luis Campo con la llama paralímpica y su hijo Manuel. (Foto: Facebook)

José Luis Campo con la llama paralímpica y su hijo Manuel. (Foto: Facebook)

El marplatense José Luis Campo que se desempeña como presidente del Comité Paralímpico de América (APC), fue uno de los encargados de llevar la antorcha paralímpica en el recorrido previo al ingreso al Estadio Maracaná que se dará esta tarde en el contexto de la Ceremonia de Apertura.

Por cuarto juego consecutivo, tiene el privilegio de portar este estandarte histórico que tiene que ver directamente con el espíritu olímpico primitivo y que vivió con mucha emoción porque esta vez estuvo acompañado por su hijo Manuel que además se desempeña dentro del equipo de redes sociales IPC y APC.

Después de esta experiencia habló con el periodista marplatense Leandro Sánchez que se encuentra en Río y señaló que «llevar la antorcha expresa mucho, es una gran emoción. Soy un afortunado porque no es la primera vez, pero cada una es especial. En este caso me acompaña mi hijo que me sacaba fotos y seguía mis pasos».

El tramo en el cuál le tocó llevar la antorcha tenía una particularidad que también hizo especial el momento: «tengo una anécdota porque la parada que me pusieron tenía un edificio en frente un montón de profesores que uno conoció en cursos y eran de Chaco, La Rioja y Santa Fe y cuando me vieron vinieron todos a saludarme y abrazarme». 

El espíritu olímpico sigue encendido a través de la llama de la antorcha que encenderá el pebetero en el Maracaná y de eso sabe mucho Campo: «la antorcha es lo que hacían los griegos 300 años antes de Cristo y después también, que significa la unión de los pueblos y las personas. Que uno pueda simbolizar eso es realmente muy emotivo y significativo», concluyó.