Leonardo Malgor: «Los deportistas se sintieron muy acompañados»

El entrenador marplatense Leonardo Malgor analizó en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) lo que vivió en Río 2016 y destacó la cantidad de gente que pudo acompañar a los deportistas por la cercanía geográfica. Además, su balance de la actuación de los tres representantes de la ciudad.

Leonardo Malgor hidratando a los marplatenses en el desarrollo de la competencia en Río. (Foto: Rodrigo Pozzi)

Leonardo Malgor hidratando a los marplatenses en el desarrollo de la competencia en Río. (Foto: Rodrigo Pozzi)

Río 2016 fue un Juego Olímpico especial por muchos aspectos. Así lo vivieron al menos los argentinos y puntualmente los marplatenses porque esta primera cita olímpica en el continente sudamericano les ha permitido disfrutar de la familia en el lugar, algo que no sucede habitualmente.

Leonardo Malgor, en su regreso a la ciudad y en su segundo Juego Olímpico consecutivo, habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y recordó que «no estábamos sólos, había familia y amigos, además de muchos periodistas de todo el país. En Londres todo fue muy distinto, acá teníamos mucha gente afuera y los deportistas se sintieron muy acompañados».

Más allá de las vivencias particulares, lo que más le importa al entrenador es el análisis de la tarea que desarrollaron los marplatenses. Y fue puntual con cada uno:

Maria de los Ángeles Peralta

En el caso del abandono de la competencia que sufrió «Marita» Peralta, puso sobre la mesa el proceso que terminó en la lesión aclarando algunas cuestiones: «María y Mariano Mastromarino son papás y alejarse 24 días para ir a entrenar a un lugar que no conocíamos a 8.000 kilómetros de casa buscando llegar en buenas condiciones, es todo un tema. Deben resistir una carga de kilómetros muy alto, 200 kilómetros por semana. Marita corrió 5 maratones por debajo de las 2:40 horas».

Remarcó que, en ese contexto, las lesiones pueden aparecer: «cualquier deportista que entrena alto rendimiento y prepara un Juego Olímpico, están al borde de la lesión. Esto tocó, se inflamó el tendón allá al 10º día de estar, complicó la situación pero no nos desesperamos. Trató su lesión, no pudo correr cuatro días pero se subió a una bicicleta. A falta 7 días para el maratón ella estuvo corriendo una hora por día», detalló en cuanto a la previa realizada en Paipa, Colombia.

Sin embargo, al momento de largar la competencia, no había indicios de que la lesión la sacaría de la carrera: «el tendón se había deshinchado. El día que largó el maratón nos preocupaba el calor que hacía y no nos preocupaba el tendón. Después me entero que no pasa por el control del kilómetro 20 y cuando me encontré con ella me contó que desde el kilómetro 15 al 19, la puntada fue cada vez mayor y no podía apoyar el pie», recordó.

Ya está pensando Peralta en sus próximos desafíos porque no es la manera en la cuál pensaba finalizar su carrera deportiva: «le quedó un sabor muy amargo, no se quiere retirar así del deporte. Ha sido invitada especialmente por la organización del Maratón de Nueva York, le pagan el traslado como si fuera una de las mejores 20 del mundo», adelantó el entrenador.

Mariano Mastromarino

En el caso de Mastromarino, su puesto 53 fue muy significativo para la delegación nacional: «el Colo tuvo la mejor actuación de los 6 maratonistas que fueron, hecho que fue histórico para esta prueba. Superó las expectativas. Le ganó al campeón y sub-campeón de España que son atletas muy superiores a nosotros. Esperemos que haya vuelto con ganas para iniciar el nuevo ciclo olímpico a Tokyo 2020″, indicó respecto del futuro inmediato.

También Mariano debió superar problemas físicos, pero lo hizo de muy buena forma: «venía muy bien con ganas de llegar al kilómetro 30 porque a partir de ahí teníamos pensando ir hacia adelante buscando gente. Tuvo una puntada en el kilómetro 30 que lo paralizó hasta el kilómetro 36. Aún así hizo una carrera de muy buen ritmo para llegar 53», remarcó.

Belén Casetta

En el caso de esta joven atleta de la ciudad que cumplió su sueño de esta en un Juego Olímpico dentro de los 3.000 metros con obstáculos, Malgor fue concreto y claro: «tiene todo, hizo su segunda mejor marca, tiene todas las ganas y ahora viene su Sudamericano, el Sub-23 en Lima, Perú. Esperamos que pueda entrenar bien en estas semanas que nos quedan», dijo proyectando lo inmediato y tratando de aprovechar el envión motivacional.

EL FUTURO

La idea es que en Tokyo 2020 puedan repetir al menos los últimos dos atletas citados, pero también empezarán a trabajar para sumar otros nombres a la lista atletas olímpicos de la ciudad: «acabo de entrenar a Florencia Borelli y me manifestó que ella quiere estar en Tokyo 2020, hacer marca olímpica y trabajará estos cuatro años para pasarse al club de los olímpicos. Esperemos que esto produzca un contagio y los buenos deportistas que tiene la ciudad lo intenten en estos cuatro años», agregó Malgor.

Entre esos nombres, dio algunas pautas de los que tienen posibilidades de evolución concreta dentro del grupo que entrenan junto con Daniel Díaz: «tenemos otra atleta por la que haremos esfuerzos para que esté en Tokyo como Noelina Madarieta, pero también están Micaela Levaggi, Sofía Luna, Agustina Boucherie o Jorge Caracassis que es el mejor velocista de la ciudad. Son todos jóvenes y con ganas».

EXPERIENCIA

Leonardo Malgor es una persona tan abocada a su tarea que estuvo 10 días en los Juegos Olímpicos y no vio ningún otro deporte que no sea el atletismo: «es lo que veo hace 33 años», justificó.

Lo que ha visto, es poco habitual en Sudamérica porque desfilaron los mejores atletas del mundo que generalmente se presentan en contextos de primer nivel, como mínimo una Diamond League pero siempre en suelo europeo: «me quedo con las competencias atléticas. Fui todos los días al estadio a ver competencias. Pude ver a Mo Farah que ganó con una autoridad tremenda y dominó las pruebas de 5.000 y 10.000 a su antojo», señaló entre los puntos destacados.

Sin dudas, un párrafo aparte en su experiencia olímpica es Usain Bolt: «es fantástico. Es increíble ver lo que pasa cuando él pone un pie en el estadio, la gente se pone de una manera que nunca viví antes. Creo que eso en Argentina sólo se vive en el fútbol», comparó.