Bastida, tras la cancelación: “Todos los días me levanto enojado y así voy a estar hasta que tenga otra pelea”

El boxeador marplatense sufrió la baja de su combate ante el kazajo Bek Nurmagambet a días del viaje a Chile. Apuntó a la falta de explicaciones, describió el impacto del campamento perdido y ya analiza nuevas oportunidades en Argentina o Europa.

El boxeador marplatense Lucas Bastida atravesó una semana tan inesperada como frustrante. Cuando todo estaba listo para viajar a Santiago de Chile y disputar una pelea clave ante el kazajo Bek Nurmagambet, con un título internacional en juego y proyección mundialista, la velada se cayó a último momento. “Todos los días me sigo levantando enojado”, confesó en diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), reflejando el golpe anímico que significó la cancelación.

El púgil no ocultó su malestar por la forma en que se dio la situación: “Tuvimos como un mes y medio de preparación… y de la nada me avisaron que no dio respuesta, no dio explicaciones, simplemente que no quiso responder el contrato”. La incertidumbre aumentó cuando también se cayó la alternativa: “Había un suplente, dos suplentes, pero lo mandaron también cinco días antes del mismo equipo de ellos… no se prepara con un zurdo un mes y medio y me ponen un derecho”.

Bastida explicó que la decisión de no aceptar ese reemplazo fue lógica desde lo deportivo: “uno labura esto. Yo en mi trabajo cada pelea me armo mi sueldito por mes”. Sin embargo, dejó en claro que el impacto fue más allá de lo económico: “La verdad que me desorientó porque estaba motivado… más allá de todo, querés salir campeón”.

La pelea representaba una oportunidad concreta de crecimiento en el ranking internacional. “Era muy buena la oportunidad para rankearme mundialmente”, sostuvo, lamentando una chance que se esfumó cuando ya estaba en la etapa final de la preparación. “Estábamos ahí a cinco días, ya estaba por viajar y el único viaje que hice fue a Mar del Plata… me volví”, relató con ironía.

El trabajo previo había sido intenso y específico. “Estaba haciendo un campamento ahí en el Monumental… estamos viviendo solamente para la pelea, para el boxeo”, explicó. Y agregó detalles del sacrificio que implica ese proceso: “Parece fácil, pero tenés que bajar tres, cuatro kilitos… es un trabajo terrible, lleva un proceso”.

En ese contexto, la caída del combate también afecta el plano mental, clave en el boxeo: “Por lo general es estar tranquilo, pensando solamente en la pelea… pero esa bajada fue fuerte porque yo ya quería pelear”. La preparación, según contó, incluyó un equipo integral: “Tenemos psicólogo, nutricionista, la comida nos la dan ellos”.

Pese al golpe, Bastida ya mira hacia adelante. “Tengo ahí una pelea dando vuelta… estoy a la dulce espera”, anticipó. Entre las opciones, aparecen tanto una velada en el país como una posibilidad en el exterior: “Seguramente en mayo en Argentina… y tengo una oferta para pelear en Alemania, estamos analizando”.

El marplatense también reflexionó sobre la exigencia del deporte que eligió: “El boxeo es sacrificado en todo… la única manera de sobresalir es ganar un título mundial, nada más”. En esa línea, fue contundente respecto al objetivo máximo: “Si no ganás un título mundial, no sirve para nada… para sobresalir acá tenés que ser campeón mundial”.

Con bronca contenida pero el foco intacto, Bastida sigue adelante a la espera de una nueva fecha que le permita volver al ring. “Voy a estar así hasta que me confirmen otra pelea”, cerró, dejando en claro que la motivación sigue intacta pese al revés.

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