Aldosivi campeón: Primero hay que saber sufrir

POR JORGE MOREYRA.- El repaso de una temporada que quedará en la historia del fútbol de Mar del Plata y donde el «Tiburón» se consagró como el primer campeón de un torneo de ascenso para la ciudad.

Aldosivi celebrando el campeonato con la copa. (Foto: Prensa Aldosivi)

Por Jorge Moreyra (@MoreyraJorge)

Como dice el tango “naranjo en Flor” escrita por el gran poeta Homero Espósito, primero hay que saber sufrir para luego poder conseguir los objetivos trazados.

Y Aldosivi tuvo los sentimientos encontrados para lograr el campeonato de la B Nacional y de esa forma llegar rápidamente a la máxima categoría del fútbol argentino.

Al comienzo con la Dirección Técnica de Walter Perazzo, el equipo se armó para pelear por el trofeo. Los advenimientos de Diego Villar, Leandro Somoza, Fernando Telechea, Ezequiel Parnisari y Sebastián Moyano, entre otros, demostraba cabalmente que a la dirigencia le dolió en el alma haber dejado la categoría superior de manera increíble.

El derrotero para el “Operativo Regreso” se inició con una victoria trabajosa en Tandil ante Santamarina. Los tantos de Antonio Medina y Telechea hacían presagiar que el club marplatense desandaba el camino de forma correcta.

Luego hubo vaivenes en los resultados y sobre todo en lo colectivo. Porque el funcionamiento del equipo nunca estuvo bien aceitado y solo la jerarquía de sus jugadores hicieron que se obtuvieran triunfos o empates.

La derrota contra Almagro prendió la alarma. Perdió puntos importantes de local y todo se recrudeció con la igualdad ante Flandria también en Mar del Plata. Y la dirigencia tomó la decisión de destituir del cargo a Perazzo. Tras un brevísimo interinato de Carlos Orsi, coordinador de las divisiones Inferiores, se eligió como sucesor a Gustavo Álvarez. Un entrenador sin mucho recorrido pero con un paso aceptable en Temperley. Aldosivi empezó ganado en la era Alvarez con lo justo ante Brown de Adrogué y una costosa victoria ante Ferro, en Caballito le dio la posibilidad de encaramarse en los primeros lugares. Pero en la última jornada antes del receso estival dividió unidades ante Independiente de Mendoza en el Minella y se culminó un año aciago en todo sentido.

Para la reanudación El Tiburón trajo a dos refuerzos de valía. Maximiliano Velázquez proveniente de un Lanús finalista de la Libertadores y Cristián Chávez, un delantero distinto que le puso más pimienta a la delantera aldosivista.

El 2018 arrancó muy bien con dos triunfos al hilo y otros empates que tuvo que remontar. Los tres puntos que se trajo de Corrientes lo catapultaron a la cima. Pero cuando tuvo que refrendar su candidatura claudicó con Quilmes y Sarmiento. Si bien no quedo lejos de la punta no se pudo acomodar en la misma.

Llegaron dos partidos claves que Aldosivi ganó y lo colocó, a falta de tres fechas, dos unidades arriba de San Martín de Tucumán, el ahora perseguidor. En ese momento se pensó que el ascenso era cosa juzgada porque los rivales que se tenía que enfrentar no eran de gran valía. Pero nuevamente en el Mundialista, contra un limitadísimo los Andes, igualó sobre la hora con un gol agónico de Nahuel Yeri, jugador fundamental para sostener las ilusiones. Y los fantasmas volvieron a aparecer.

Los resultados de los tucumanos y del peligroso Almagro trajeron tranquilidad a una parcialidad que estaba desilusionada ante la chance de alejarse. Pero el desencanto fue mucho más cuando Aldosivi perdió ante Riestra en un partido que se inició durante la semana por la polémica designación a dedo de Julio Barraza como árbitro. En ese encuentro se vio lo peor del equipo. Que nunca fue tal, pero por la calidad de sus futbolistas mantenía la llama de la esperanza aún prendida.

La fecha final lo tenía a Aldosvi tercero a dos puntos de Almagro y uno de los “cirujas”, es decir, no dependía de si mismo. Pero nuevamente el azar y el destino le dieron a la institución portuense la oportunidad de salir campeón. Venció de local a Estudiantes de San Luis y los de José Ingenieros igualaron en Madryn. El desempate final era una realidad. Los tucumanos perdieron y todo quedaba en un mano a mano que fue infartante.

El 4 de mayo será un día que quedará grabado para toda la historia del fútbol vernáculo. En una jornada lluviosa, en cancha de Arsenal, once gladiadores vestidos de verde y amarillo lucharon para conseguir el objetivo que finalmente se logró con una actuación para el recuerdo.

Por primera vez la ciudad tuvo a un equipo que consiguió el ascenso a la Primera por ser Campeón. Y ese hito lo obtuvo Aldosivi. Para orgullo de toda Mar del Plata.