“Iba a ser injusto si no lo ganábamos”: Martel y la remontada de Alvarado

El entrenador de Alvarado valoró el carácter de su equipo después del 3-2 ante Atenas de Río Cuarto, que le permitió quedar como único líder del Nonagonal B. Destacó el esfuerzo colectivo, la respuesta de los cambios y aseguró que el triunfo fue justo: “Hemos sido superiores y hubiera sido injusto si no lo ganábamos”.

Alvarado ganó un partido de esos que pueden marcar una campaña. El 3-2 sobre Atenas de Río Cuarto, conseguido con un golazo de Matías Pérez en el tramo final, no solamente le permitió al equipo de Pablo Martel quedar solo en la cima del Nonagonal B, sino que también confirmó una de las características que el entrenador más valora de su equipo: la capacidad de sostenerse de pie ante la adversidad.

Después del encuentro, Martel no se quedó con el nombre de quien convirtió el gol decisivo. Tampoco quiso adjudicarse los méritos por los cambios que terminaron siendo determinantes. Su lectura fue colectiva. “La figura sin duda ha sido el equipo”, resumió.

Para el entrenador, Alvarado hizo méritos suficientes para quedarse con los tres puntos en un partido que calificó como “una verdadera final” y en el que, a su entender, el resultado terminó haciendo justicia con lo ocurrido.

“Ha sido un partido muy difícil, sabíamos en la previa que se iba a presentar de esa manera, pero el equipo supo sacar a relucir ese amor propio, ese buen fútbol”, analizó Martel.

Y fue más allá: Hemos sido superiores, iba a ser injusto si no lo ganábamos porque hemos hecho el gasto desde el primer minuto en cuanto a situaciones de gol”.

Uno de los aspectos que más valoró el entrenador fue la reacción de Alvarado después de que Atenas volviera a igualar el partido. El conjunto marplatense había logrado dar vuelta el marcador, pero un nuevo golpe lo dejó nuevamente ante la obligación de buscar el triunfo.

Lejos de caerse, el equipo volvió a ir. “Creo que se encuentran con un empate inesperado pero que a nosotros no nos golpea y nos fortalece para seguir buscando ese desnivel y que, por suerte, lo hemos podido lograr al final”, explicó.

Martel entendió además que los dos goles recibidos tuvieron una cuota importante de fortuna para el rival. “El primer gol es una serie de rebotes. No se pierden las marcas, pero rebote y esa segunda pelota por ahí queda viva y no la sabemos resolver”, señaló.

Pero inmediatamente puso el foco en otro aspecto: el rival también juega. “Hay que analizar bien los partidos en frío, volverlo a mirar, pero también tener en cuenta que el rival juega y propone”, sostuvo.

Y en ese sentido, le otorgó un valor especial al triunfo frente a Atenas: “Es uno de los equipos que mejor juega en la fase y en la zona, así que eso le da doble valor al triunfo”.

Martel sabe que el tramo decisivo del Federal A no permite relajaciones. La igualdad ante Argentino de Monte Maíz y ahora el triunfo agónico frente a Atenas son, para el entrenador, una muestra de lo que será la definición. “Todos los partidos de esta zona y de esta fase van a ser así”, advirtió.

Otro de los puntos que Martel remarcó después del partido fue la incidencia de los futbolistas que ingresaron desde el banco. Los tres goles de Alvarado llegaron con participación de jugadores que ingresaron durante el encuentro, una situación que para el entrenador representa una señal positiva del funcionamiento colectivo.

“Hoy los cambios han ingresado muy bien”, reconoció.

Pero inmediatamente evitó quedarse con el mérito propio: “Siempre digo que es mérito del jugador. Uno por ahí lee el partido, está para eso junto a su cuerpo técnico, pero no es que el técnico acierta: es mérito del jugador que entra bien, que entra conectado, que entra con todas las luces, que entra sabiendo lo que pide el partido”.

Allí apareció Matías Pérez, autor del zurdazo que desató la locura en el Minella. “Los que entran, así sean cinco minutos, seis, diez, quince, tienen que dejar todo el alma”, remarcó Martel. Y volvió a llevar la mirada al conjunto: Hoy el equipo en su totalidad ha dejado todo, ha dejado la piel dentro de la cancha”.

La victoria dejó a Alvarado en lo más alto y con un envión anímico enorme, pero Martel no quiere que nadie se confunda. El entrenador sabe que todavía quedan dos partidos y que el objetivo no está matemáticamente asegurado. “Nosotros todavía no hemos conseguido el objetivo principal. Hasta que no se consiga matemáticamente y no se consiga en la tabla de posiciones, no podemos relajarnos ni un gramo”, enfatizó.

El próximo compromiso será ante Cipolletti como visitante, otro de los equipos que pelea por la clasificación. “Nos quedan dos partidos durísimos y tenemos que seguir sumando. Como siempre digo, es partido a partido”, señaló. Ahora sí, después de una victoria de semejante magnitud, Martel permitió que el grupo disfrute.

El entrenador también habló del hincha y de esa ilusión que empieza a crecer con cada jornada. Alvarado está arriba, ganó un partido que parecía escaparse y volvió a demostrar que tiene respuestas en momentos límite.

El hincha nunca nadie le va a quitar la ilusión”, afirmó Martel. Pero también dejó claro cuál es el compromiso del plantel: “Nosotros trabajamos día a día para eso y somos muy consecuentes con la camiseta que defendemos y tratamos siempre de estar a la altura de lo que representa la institución y la gente”.

Y quizás allí esté la mejor síntesis de la tarde del Minella. Alvarado ganó por Matías Pérez, festejó por sus goles y se abrazó a tres puntos enormes, pero para su entrenador la explicación estuvo mucho más allá de un nombre propio.

Fue el equipo. El carácter. La reacción. El trabajo. Y una victoria que lo dejó, por ahora, solo en la cima.

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