Iván Molinas: «Tenía tanto dolor que pensé que no iba a jugar más al fútbol»

El mediocampista de Alvarado habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre la lesión que lo aqueja desde hace más de un mes y de la cuál se está recuperando: «hace un mes que no puedo ni trotar, pero si todo va bien la semana que viene podría volver a hacerlo», dijo mientras se recupera de una doble hernia.

El mediocampista de Alvarado, Iván Molinas (Foto: Kris García – El Gigante del Interior)

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

El deportista goza de buenos momentos en su carrera deportiva, de buenos recuerdos fruto del trabajo que desarrolla, pero a veces, también tiene que lidiar con situaciones dolorosas e incómodas que mueven la estructura primero física y luego psicológica de la persona.

Eso le sucedió en este último tiempo al mediocampista ofensivo Iván Molinas que, cuando se había ganado un puesto como titular en Alvarado, le tocó atravesar una situación particular que relató a través de Marca Deportiva Radio (FM 99.9): «la verdad que ahora estoy muchísimo mejor, pasé por unos días bravos porque pensé que la lesión no era tan grave al principio. Hace un mes que estoy parado, todavía no puedo trotar».

El inicio fue el 29 de marzo cuando el «Torito» jugó ante Deportivo Riestra como visitante: «a los 10 o 15 minutos tuve una electricidad en la zona lumbar que no me impidió terminar el partido y no me molestó. Pero lo empecé a sentir más en la vuelta en el colectivo, no podía sentarme tranquilo. Tuve que volver a entrenar porque era una semana corta y teníamos que jugar ante Gimnasia de Mendoza. Sentí un latigazo en la espalda que me tumbó al piso y no pude moverme en todo el día«.

Esa segunda situación ya fue más grave y le hizo atravesar los peores momentos: «me hicieron los tratamientos, una resonancia, una radiografía pero estuve en cama 3 o 4 días sin poder moverme», recordó. Era una doble hernia que dejó al jugador 24 años en una situación difícil, a punto tal que necesitaba de asistencia para todo: «Esteban Ruiz Díaz fue el que me acompañó a cambiarme, a bañarme porque no podía hacer nada».

La cabeza entonces, empezó a tener un papel preponderante para ir recuperándose de a poco: «era tanto el dolor que se te pasa por la cabeza no poder jugar mal al fútbol. Tuve el apoyo de mis compañeros, mi familia y el cuerpo técnico y médico del club».

De a poco fueron encontrando los caminos para que mejore y ahora está cerca de volver a «sentirse futbolista»: «los primeros días vino el doctor a inyectarme un medicamento para desinflamar la zona, luego me hicieron un bloqueo que me mejoró la movilidad, hacía kinesiología pero no podía ir al club. Hace dos semanas que voy a kinesiología cerca de mi casa, estoy mejorando muchísimo y la semana que viene comenzaría a trotar de nuevo».

Todo lo que le tocó atravesar, llegó en un buen momento personal ya que Coyette le había confiado la titularidad y estaba rindiendo en buen nivel: «me sentía en uno de mis mejores momentos en Alvarado. Este torneo en la segunda fecha estaba como titular, me sentía en lo personal muy bien. Estoy agradecido con mis compañeros que me acompañaron en esta situación».

Por ahora, tuvo que mirar el equipo por televisión y tiene ganas de volver a acompañar al plantel cuanto antes para seguir ratificando la curva de crecimiento: «lo que siempre me gustó del equipo es que siempre intenta jugar, ser protagonista y con la misma idea de juego. Podemos ser más contundentes que era lo que nos estaba faltando. El torneo de la Primera Nacional es de los más complicados que he jugado, tiene ritmo, roce y es muy completo».