Alvarado no mostró una buena versión y se trajo un empate de Córdoba

El equipo de Gastón Coyette empató 0 a 0 con Instituto en Córdoba por la Fecha 2 de la Primera Nacional. Después de un primer tiempo entretenido con ocasiones para los dos pero más claras para el local, en el segundo tiempo todo se desdibujó con más juego violento que fútbol. Debutaron Del Bianco, Cháves y Pons.

Instituto y Alvarado jugaron un partido con más lucha que fútbol (Foto: Prensa Instituto)

Alvarado pasó por Alta Córdoba sin mostrar buen futbol, pero aún así, se pudo traer un punto luego de empatar 0 a 0 con Instituto por la fecha 2 de la Primera Nacional. Fue un partido con dos tiempos bien distintos: en el primero los dos equipos tuvieron oportunidades y en el segundo, prácticamente no patearon al arco.

Dentro de lo sucedido en el partido, hizo su primera presentación Emanuel Del Bianco que jugó sólo 45 minutos y en el complemento ingresaron Ariel Cháves y Facundo Pons sumando sus primeros minutos con la camiseta del «Torito».

El partido fue dinámico desde el primer minuto por la propuesta de ambos. Mazzola tuvo las primeras oportunidades, en la primera bien achicado por Fernández y en la segunda Graciani quedó mano a mano con el arquero pero la tiró por arriba del travesaño. Alvarado inquietó por las bandas utilizando a los dos laterales como volantes ofensivos para atacar pero sólo pudieron cruzar centros que no encontraron destinatario. El problema eran las pérdidas en la salida que sufrió el equipo de Coyette y generaban peligro.

La movilidad de Santiago González era un problema cada vez que atacaba el dueño de casa ya que con su habilidad podía sacarse marcas de encima con cierta facilidad. Cuando pudo inquietar el «Torito» lo hizo con centros. En uno de ellos Parnisari se la sacó de las manos a Carranza y complicó un centro que parecía fácil. Aunque la trajeron de nuevamente a la cancha, no pudieron definir.

Los dos disparos más directos llegaron cerca de la media hora cuando Graciani disparó desde el borde del área y Fernández contuvo sin problemas. La respuesta fue de Nazareno Solís que desequilibraba por izquierda y luego de un tiro libre preparado, su disparo lo tapó Carranza.

Instituto fue más directo en sus ataques porque además tenía espacios cuando recuperaba el balón. Así las actuaciones de Graciani y Rodríguez eran las más destacadas. Éste último tuvo un remate franco con espacio desde media distancia que obligó a una nueva tapada de Fernández para evitar el prime gol. La última del primer tiempo también fue para Rodríguez que recibió un buen pase en profundidad para explotar la diagonal a la espalda de Robledo y luego del enganche, definió al primer palo donde estaba bien parado una vez más el capitán del «Torito».

Alvarado no tuvo mucho juego en Córdoba (Foto: Prensa Instituto)

En el complemento, Coyette metió a Mauro Valiente en lugar del debutante Del Bianco dejandole la banda a Nazareno Solís. Ese cambio no pudo modificar demasiado la dinámica del partido porque a Alvarado le costaba tener juego por dentro donde ya no influían Vella y Lamardo. Las aproximaciones se daban por la banda donde Mieres era más peligroso que Solís.

Coyette siguió metiendo mano en el equipo con el debut de Ariel Cháves y el cambio de Irazoque por Vitale que se retiró con una molestia. Unos minutos después, debutó Facundo Pons que apenas tiene 48 horas en el club antes de subirse al micro. Ninguna de las modificaciones, cambió el desarrollo del partido. Era todo muy trabado, con infracciones constantes y algunas demasiado violentas. En ese contexto, además, no había nada de precisión para hilvanar un ataque.

En el tramo final del partido se acordaron de jugar al fútbol y tuvieron un par de remates al arco. El resto fue un papelón de empujones, patadas y forcejeos. Esos últimos tiros fueron para el local de media distancia pero en ambos casos encontraron bien parado a Fernández una vez más.

Empate con pocas luces 0 a 0 en una cancha complicada y una oportunidad más para Alvarado de empezar a crecer en esta Primera Nacional que todavía tiene mucho camino por recorrer.