Alvarado recibió otro duro golpe fuera del Minella

El equipo marplatense cayó 3-0 ante Deportivo Riestra donde debutaba como entrenador Cristian Fabbiani. El primer gol fue de Romero y cuando había igualado Irazoque le anularon injustamente el empate. Después lo aprovechó el local para liquidarlo con un tanto más de Lázaro Romero y otro de Portillo en el final. Alan Robledo que venía de cumplir una fecha de sanción por expulsión, volvió a ver la roja.

El cabezazo de Jorge Ramos ante la marca de Deportivo Riestra (Foto: Prensa Alvarado)

Alvarado volvió a sufrir otro duro revés fuera de casa. El equipo marplatense cayó 3-0 ante Deportivo Riestra por la fecha 20 de la Primera Nacional y con el debut del «Ogro» Fabbiani como entrenador en el dueño de casa. Más allá de un fallo increíble del árbitro Monsón Brizuela, que anuló el empate provisorio, el local terminó justificando la victoria con efectividad.

Los primeros minutos fueron favorables para el equipo de Fabbiani que tenía la pelota pero no inquietaba ante una línea de 3 en el fondo que agregaba a Mattia y Ledesma, el regreso de Robledo. La primera que fue un poco más clara la generó Vitale con una buena pelota en profundidad para Lamardo que tiró un centro atrás que terminó en una segunda jugada donde Yeison Murillo en su afán de despejar un centro, terminó pegándole hacia su arco y Matías Vega debió esforzarse para sacarla al córner.

El dueño de cas respondió con una pelota colgada al área donde Lázaro Romero no llegó a impactar de volea y la rozó Ruiz Díaz para mandarla al córner.

El partido era de bajo vuelo, con pocas situaciones de gol y lo más claro siempre pasaba por los pies de Vitale que metía pases milimétricos desde mitad de cancha a espaldas de los centrales, pero con cuentagotas. Por su parte, Riestra tampoco encontraba lucidez en el tramo final de la cancha.

Por el contrario, la más clara la generó por un tiro libre que cayó en el segundo palo donde apareció sólo Impini para definir de «palomita» cruzado y por un mal cálculo le erró por muy poco al arco, sino era el primer gol ya que Ruiz Díaz ya estaba vencido.

A los 38 minutos, un error determinó el 1-0. De un tiro libre que jugó Matías Vega en su propio campo, no se entendieron entre Mattia y Ruiz Díaz que salió muy lejos. En el medio, Lázaro Romero la punteó y con el arquero fuera del arco definió muy bien por encima. Una muy buena definición de zurda para un error en la última línea. Esa terminó siendo la única diferencia de ese primer tiempo para el local.

(Foto: Prensa Alvarado)

Manuel Fernández vio la necesidad de cambiar algo y por eso, mandó a la cancha a Facundo Pons por Vella en el inicio del complemento jugando ahora con dos centro delanteros. Los fallos arbitrales de Monsón Brizuela habían sido ya bastante raros pero en el complemento, le anuló increíblemente un gol lícito.

Agustín Irazoque metió el gol después de que la bajaron en el área y el árbitro dijo que hubo una mano en el camino cuando no hubo siquiera una situación dudosa al respecto. Era un golpe de efecto importante en el partido que el árbitro anuló sin motivo alguno.

A continuación, apenas unos minutos después, de contragolpe, Gustavo Fernández metió un pase entre líneas para Lázaro Romero que le pegó un puntazo al primer palo y la pelota se terminó metiendo después de impactar en el parante. Del empate mal anulado, a un 0-2 en contra.

El «Torito» no tuvo muchas más ideas. Lo intentó pero, como en el resto de la tarde, le faltó futbol y precisión para inquietar un poco más a su rival que no padeció en su arco prácticamente en ningún tramo del resto del complemento. La única situación se la «inventó» sólo Ramos pero terminó con un remate débil. Para colmo de males a los 33 minutos, Alan Robledo vio la segunda amarilla por una discusión con un rival en un córner y el árbitro le mostró la tarjeta amarilla. Lo llamativo es que el central venía de purgar una fecha por una expulsión también.

Si no había podido con 11 jugadores, le costó mucho más con 10. Aún así lo intentó mientras Riestra esperaba agazapado para tener un contragolpe. A los 39 minutos, finalmente llegó porque Samuel Portillo apareció a espaldas de la última línea desúes de un pelotazo de Vega que peinó el propio Mattia para dejarlo de frente al arco.

Historia terminada en el «Guillermo Laza» y otra derrota dura como visitante para el equipo de Manuel Fernández que, a pesar de la injusticia en lo que podría haber sido el empate, perdió con claridad y justificadamente. Ahora tendrá otro desafío porque el próximo sábado desde las 16.10 recibirá a Belgrano de Córdoba, el líder de la categoría, en el Minella.

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