Alvarado volvió al triunfo ante un gran rival

El equipo marplatense superó por 2 a 0 a San Martín de Tucumán en el Minella y volvió al triunfo ante uno de los animadores de la categoría. Los goles fueron anotados por Felipe Cadenazzi de penal en el inicio del partido y por Robertino Giacomini en el final.

Felipe Cadenazzi festejando uno de sus goles (Foto: Flor Arroyos)

Alvarado comenzó la segunda ronda de la Primera Nacional de la mejor manera posible. El equipo marplatense superó por 2 a 0 a San Martín de Tucumán en el Estadio «José Maria Minella» y venció a uno de los animadores de la divisional (llegó segundo al cotejo).

Los marplatenses generaron los goles al principio y al final del partido, pero tuvo que defenderse durante gran parte del primer tiempo y emparejó las acciones en el complemento donde incluso pudo haber aumentado la cuenta antes; aunque también se lo podrían haber empatado.

A los dos minutos, cuando se estaban acomodando, Astina asistió de cabeza a Jaurena que aprovechó el hueco que dejó el central al salir a buscar al delantero y el mediocampista fue derribado cuando se encaminaba hacia el gol. Cadenazzi lo ejecutó para donde se tiró Arce que la desvió con la mano, pero de todas maneras la pelota se metió en el arco para la pronta diferencia.

San Martín empezó a sumar el control del balón y a moverse en ofensiva para buscar el empate con un equipo que se despliega por todo el frente del campo. Estigarribia tuvo el primer mano a mano dejando atrás a Robledo y achicó rápido Pedro Fernández para evitar que tuviera tiempo en la definición.

El encuentro se jugaba en el campo de los marplatenses, pero con la posibilidad de un contragolpe latente de los veloces delanteros. Una de las más claras fue una combinación de muy buena que dejó sólo a Daniel González ante otra buena respuesta achicando rápido el ángulo de Pedro Fernández que evitó el gol.

Le costó tener la pelota durante todo el primer tiempo y no prosperaron las conexiones rápidas que intentaron para que el contraataque llevara peligro al arco de «Nacho» Arce.

Como no podía elaborar, en el segundo tiempo generó una situación de gol en el inicio por un error de los tucumanos en la salida. La pared entre Cadenazzi y Vidal terminó en un centro que cruzó el área chica y no llegó a tocarla su compañero porque antes la desvió el arquero visitante.

El local tenía un poco más la pelota, pero San Martín empezó a girar en torno al buen manejo y criterio de Vella que creció en su trabajo. Las oportunidades fueron entonces para el local. Primero con centros que caían a espaldas del segundo marcador central. Cadenazzi bajó una pelota y le pegó en el aire pero el balón dio en el lado de afuera de la red.

La otra opción clara la tuvo Darío Cáceres. El lateral fue a disputarle una pelota a Arce al borde del área, pero el arquero falló y la pelota pasó entre las piernas. Le quedó la definición con el arco vacío y quiso colocarla al segundo palo, pero se le fue ancha increíblemente. La posesión ya era más discutida todo el tiempo y eso le daba oportunidades a ambos.

Sinisterra que hizo su debut con la camiseta del «Santo» mostró sus buenos atributos de velocidad, pero nunca se terminaba bien esas intenciones. También tuvo un poco de fortuna el dueño de casa porque un par de buenos centros no terminaron de milagro en gol. El primero por posición adelantada y el segundo porque cruzó el área chica y por muy poco, no llegaron a desviarla cuando ya estaba vencido Fernández.

En el final, llegaron nuevamente jugadas de peligro. San Martín de Tucumán tuvo el empate con un esquinado y fuerte remate de Vella que superó al arquero pero pegó en el travesaño. Alvarado, en tiempo cumplido tuvo la suya en un pelotazo que bajó de primera Darío Cáceres para que el ingresado Robertino Giacomini la empuje adelante de Arce y ponga el 2-0 que ya era definitivo.

Una gran manera de volver al triunfo en casa para el «Torito» iniciando la segunda rueda porque mantuvo el arco en cero y además, venció a quien ostentaba nada menos que el segundo puesto de la tabla de posiciones con plena contundencia.