Alvarado no jugó bien y lo perdió sobre el final

Con un polémico penal cobrado a los 52 minutos del segundo tiempo, el «Torito» que no tuvo una buena tarde ante Deportivo Maipú de Mendoza perdió 1-0. La actuación de los de Coyette fue de mayor a menor ya que tuvo un primer tiempo con situaciones y una segunda parte donde se defendió demasiado y casi no pisó el área. El gol de penal lo marcó Corulo.

El capitán Leandro Navarro con la pelota (Foto: Martín Pravata – Diario UNO)

En un final con impotencia, por como se dio el cierre, Alvarado perdió 1-0 ante Deportivo Maipú en Mendoza. La pena máxima fue cobrada a los 52 minutos y convertida a los 55 cuando el árbitro había dado 4 de adición. Lo cierto es que el equipo de Coyette no jugó bien en el complemento y se defendió mucho.

La actuación de los marplatenses fue de mayor a menor pero terminó jugando sin la pelota y defendiendose demasiado cerca de Pedro Fernández. La conclusión del juego, dejó mucha bronca en el conjunto de nuestra ciudad.

A pesar de que Maipú mostró desde un primer momento intensión de presionar bien arriba, quedaba mano a mano en la última línea. Por eso, presionó el «Torito» en el primer pase y a los dos minutos, Corulo se durmió, lo presionó Astina y cuando recuperó la pelota le pegó al arco desde mitad de cancha aprovechando que el arquero estaba adelantado. El remate terminó en el techo del arco, pero era un aviso.

Durante esos primeros mintuos, Alvarado fue más prolijo y preciso aunque sin inquietar más que con un centro cruzado que se desvió en el camino y Giacomini no pudo empujar. Llegando al cuarto de hora empezó a recuperar el balón el dueño de casa que se repitió mucho en los pelotazos al veloz Álvaro Veliez sin sacar diferencias. Cuando Viguet tocaba la pelota crecía el juego del local, pero Alvarado no se quedaba atrás mostrando buenos movimientos.

Después de varios minutos sin situaciones. A la media hora con un córner increíble que cedió Bonacorso, en la segunda jugada Astina tuvo un remate franco al arco que se fue apenas arriba del travesaño. Después de ese tiro tuvo un intento de volea el mismo delantero y luego empezó a sentir una molestia en la rodilla por la que recibió asistencia médica. En ese contexto de partido, los de Coyette sacaban réditos. Jaurena, otra vez de buen partido, se sacó la marca de encima y le pegó cruzado de media distancia. La pelota pasó picando muy cerca del palo luego de haber pasado la resistencia de Bolado. Fue la más cercana para la visita.

En el último tramo de la primera parte, después de tantas pelotas entre líneas que no encontraban destino, Veliez llegó a un pase largo y en el rebote le quedó a Herrera de cara al arco. Ahí achicó rápido Pedro Fernández para taparla con su mano en la situación más clara de los de Theiler en los primeros 45 minutos.

La defensa de Alvarado fue sólida. (Foto: Martín Pravata – Diario UNO)

En el inicio del complemento, siguieron peleando pero jugando poco. Los cambios le empezaron a dar réditos al entrenador local e incluso pudo tener una oportunidad muy clara; después de muchos minutos intentando sin precisión en los metros finales. Veliez le ganó en carrera a Mieres que puso mal el cuerpo y llegó a la línea de fondo donde metió un preciso centro para el ingresado Castelli. El delantero la desvió como venía, pero apareció la providencial salvada de Pedro Fernández para evitar la apertura del marcador.

Durante toda la tarde fue muy sólida la tarea Franco Ledesma que fue de lo mejor de la cancha, pero ya Alvarado no tenía la pelota, no generaba peligro y no llegaba al área. Maipú lo aprovechó y otra vez tuvo una chance clara con Castelli. El 18 la pisó en la puerta del área para sacarse la marca del central del «Torito» y le pegó cruzado apenas desviado del palo más lejano de Fernández.

Era tal el dominio de los de Theiler que Coyette decidió sacar a Vidal (de muy poca participación en el juego), para poner a Tomás Mantia y reforzarse en la última línea donde por las bandas estaba sufriendo los desbordes constantemente. Hubo muchos centros, pelea y lucha como en todo el cotejo; pero todavía había algo más en el partido.

El final sería increíble porque dio cuatro minutos de adición pero cuando corrían 6, en un córner Bogado lo tocó al delantero cuando iba a patear y Rodrigo Rivero marcó el punto penal. Corulo lo transformó en gol en medio de un intenso reclamo. No hubo tiempo para más y con mucha bronca, los marplatenses se vuelven con las manos vacías.

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