Mauricio Giganti: «Alvarado era un gigante dormido que se despertó»

Después de oficializar su salida del club, el entrenador habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y dejó una definición clara sobre el futuro en la B Nacional: «el elefante está de pie caminando por la llanura».

Mauricio Giganti habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre su salida del club.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Mauricio Giganti dejó de ser el entrenador de Alvarado. La decisión la hizo oficial ayer, pero ya lo tenía decidido desde antes y tiene que ver con cuestiones personales/familiares a pesar del enorme desafío que se presenta.

El «Buli» habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) luego de dejar el cargo y señaló que «estamos tranquilos porque hace tiempo que veníamos tratando de digerir esta decisión. Fueron dos años y 2 meses bárbaros donde me permitieron soñar. La decisión estaba tomada sin importar el final».

Dirigir en la segunda división del fútbol argentino es una materia pendiente para él, pero esta vez lo deportivo no importaba tanto como lo personal. «Si fuera sólo por lo deportivo, me hubiera quedado. Cualquier entrenador que no dirigió en la B Nacional lo ve como una oportunidad única. Lo importante para mí ahora es el núcleo familiar, por eso decidí cerrar esta puerta», comentó.

El paso por el «Torito» lo ha modificado como persona y como técnico por lo que no será lo mismo para él: «llegué como un entrenador y me voy de otra manera. Previo a llegar era un deseo dirigir Alvarado porque lo veía cada vez que lo enfrentaba. Hemos dado todo, malos momentos, siempre nos refugiamos en el silencio y en el trabajo».

Las decisiones dirigenciales han sido un valor agregado para llegar al objetivo, además de que tuvo que convivir con dos presidentes distintos: «Pablo Mirón es artífice de irme a buscar a La Pampa. El primer año fue muy bueno pero por los penales quedamos marginados. Wenchi (Wenceslao Méndez) llegó con nuevas ideas y nos convenció de continuar. Al principio fue difícil rearmar el plantel pero buscamos jugadores de experiencia y con mucho ascenso», detalló.

Ese armado del plantel fue uno de los grandes secretos del éxito de Alvarado esta temporada: «la primera pregunta es como es como ser humano porque los que ganan el campeonato son los suplentes, no los titulares. Son los que exigen a los titulares y siempre tienen que estar con una sonrisa. Esa competencia interna hizo que este equipo sea competitivo».

Otra de las decisiones importantes que tomó fue sumar a Ezequiel «Trapito» Ceballos a su cuerpo técnico como ayudante: «a los ídolos hay que respetarlos y valorarlos, darles su espacio. Cuando decido no tenerlo más, justo Cristian Suárez tenía un problema personal que no le permitía continuar, lo invité e inmediatamente se puso el buzo de asistente, de ayudante de campo. Nos metió en el mundo Alvarado inmediatamente por su poder de idolatría y la bajada de línea a los jugadores. Fue un acierto, estoy feliz por él», remarcó Giganti.

Más allá de que deja su lugar, analizó el futuro del equipo y sus posibilidades para la B Nacional: «el momento de seleccionar un entrenador es lo más difícil porque lo es todo. Gustavo Gatti está preparado para hacer eso y Wenchi ya tiene un año de experiencia. Las metas están siempre para ser superadas, tiene que seguir trabajando porque hay que estar cada vez más preparado. Alvarado era un gigante dormido que se despertó, ahora el elefante se puso de pie y está caminando por la llanura», sentenció.