Gorgerino: “No hemos conseguido nada, quedan tres finales”
El defensor de Alvarado marcó el primer gol en el triunfo 2-0 ante Kimberley y destacó la importancia de una victoria que dejó al equipo de Pablo Martel como único invicto y líder del Nonagonal B del Torneo Federal A. En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), valoró la solidez que encontró el equipo, el aporte de todo el plantel y pidió mantener los pies sobre la tierra de cara a las últimas tres fechas.

Alvarado dio un paso importante en su objetivo de avanzar en el Nonagonal B del Torneo Federal A. El conjunto marplatense derrotó 2-0 a Kimberley como visitante, consiguió una victoria de enorme valor en un duelo entre dos equipos de la ciudad y, gracias además al resultado de Olimpo, terminó la sexta fecha como único líder de la zona. Cristian Gorgerino fue protagonista de la jornada al marcar el primer tanto del equipo de Pablo Martel y, después del encuentro, analizó el presente del “Torito” en diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9).
“Era un partido clave. Con los chicos en la semana hablábamos siempre de eso, que era un partido de esos que por ahí son un poco bisagra por la altura del campeonato y porque se enfrentaban medianamente rivales directos”, explicó Gorgerino sobre la importancia que tenía el encuentro ante Kimberley. La victoria terminó teniendo todavía más valor porque otros resultados de la fecha le permitieron a Alvarado quedar en la cima de una tabla extremadamente pareja.
El defensor destacó especialmente la evolución a lo largo de la temporada. “Fuimos un equipo, obviamente con mucha gente nueva, y fuimos de menos a más en el año. Creo que todavía estamos buscando ese punto más alto, pero se nota que hay una evolución”, señaló. Para Gorgerino, esa construcción fue determinante para llegar a esta etapa decisiva con una identidad más consolidada y una fortaleza que se refleja especialmente en los números defensivos.
Alvarado es el único invicto de la zona y recibió apenas un gol en los seis partidos disputados, una cifra que el propio jugador considera una de las claves del presente. “En este Nonagonal, que es un torneo parejo, corto y que no tenés margen de error, nosotros supimos encontrar esa solidez defensiva en todas las líneas”, remarcó. Además, valoró que el equipo pudo ganar tanto de local como de visitante y que, más allá de algunos partidos donde faltó eficacia, logró sostener una regularidad que hoy lo coloca en una posición privilegiada.
El triunfo ante Kimberley también tuvo un condimento especial porque los dos goles llegaron a través de jugadores que ingresaron desde el banco de suplentes. Gorgerino convirtió el 1-0 después de una acción de pelota parada que tuvo una particularidad: inicialmente el árbitro había detenido la jugada, pero luego retrotrajo su decisión al advertir que el cabezazo dentro del área había sido de un jugador local.
“Por suerte retrotrajo y lo pudimos abrir. Nosotros en el área por ahí la vimos clarito que fue jugador de ellos que cabecea para atrás. Obviamente el árbitro estaba un poco más tapado quizá, pero por suerte retrotrajo”, relató. El defensor resaltó además que Alvarado volvió a encontrar una herramienta que hacía un tiempo no aparecía: “Pudimos convertir los goles de pelota parada, que hacía bastante que no hacíamos gol de pelota parada. También eso es importante para tener variantes a la hora de abrir los partidos”.
Para Gorgerino, la fortaleza del grupo es otro de los grandes argumentos que explican el presente de Alvarado. El defensor hizo hincapié en que, pese a no contar con un plantel demasiado extenso, todos los futbolistas que tienen una oportunidad terminan aportando. “Es clave, a la altura del torneo que estamos, tener variantes, tener esa ayuda de los que estamos afuera, poder entrar y hacer lo nuestro. Le toca jugar al titular, que ande bien”, explicó.
En ese sentido, también destacó la competencia interna que mantiene con Matías Pérez por un lugar en el equipo. Lejos de plantearlo como una disputa negativa, Gorgerino valoró el crecimiento del joven futbolista surgido del club. “Es un pibe del club, un pibe bárbaro. Tengo buenísima relación y me alegra que de verdad él esté creciendo también como jugador. Es joven, tiene todo por delante”, contó. Y agregó que la buena convivencia dentro del plantel es fundamental para sostener el funcionamiento colectivo: “Más allá de que uno quiere jugar, la relación con los compañeros tiene que ser amena porque si no no podríamos construir nada de lo que estamos construyendo”.
Otro aspecto que el jugador puso en valor fue la capacidad que tuvo el plantel para mantenerse enfocado en el fútbol pese a la compleja situación institucional que atravesó Alvarado durante buena parte de la temporada. “Encontramos en los jugadores, en los compañeros, y los cuerpos técnicos también nos hicimos fuertes en el sentido de preocuparnos por lo que nosotros podíamos manejar y podíamos hacer”, explicó.
“Tenemos un grupo bárbaro y de verdad, porque se nota en los resultados, en la forma de jugar, en construir esto que hablamos recién de ser un equipo sólido. Eso lo fuimos generando de a poco entre nosotros”, agregó Gorgerino. “Pudimos aislarnos un poco de todo el murmullo, que por ahí era ajeno a nosotros, pero a veces de verdad te golpea. Nosotros pudimos aislarnos de eso y hacernos fuertes”, sostuvo. Los resultados acompañaron esa decisión y ahora Alvarado llega a las últimas tres jornadas en una posición inmejorable, aunque con la certeza de que todavía no alcanzó ningún objetivo.
Gorgerino fue contundente al respecto y evitó cualquier posibilidad de relajación. “No hemos conseguido nada, esa es la verdad. Acá el que crea que hemos conseguido algo está completamente equivocado”, afirmó. La definición tiene sentido en un grupo donde las diferencias son mínimas: actualmente hay apenas un puñado de puntos entre los equipos que pelean por la clasificación y todavía quedan enfrentamientos directos de enorme exigencia.
Alvarado deberá recibir ahora a Atenas de Río Cuarto, luego visitará a Cipolletti y cerrará el Nonagonal frente a Olimpo. “Quedan tres finales para nosotros para tratar de conseguir clasificar lo mejor posible posicionados, que ese es nuestro primer objetivo”, explicó Gorgerino. Y enseguida volvió a poner el foco en el partido más inmediato: “Ahora tenemos que pensar en Atenas, que es un buen rival. Yo conozco jugadores de ahí, tienen buen pie, es un equipo duro y nosotros no podemos desviarnos de pensar más allá de Atenas”.
El presente permite ilusionarse, pero el defensor sabe que en esta instancia cada detalle puede resultar determinante. “Esto es parejo, va a ser muy duro y cada partido va a ser muy difícil”, aseguró. Por eso, aunque Alvarado terminó la fecha en lo más alto, Gorgerino insiste en mantener la concentración y continuar con la misma fórmula que los llevó hasta allí: solidez, compromiso colectivo y la capacidad de que cada futbolista pueda sentirse importante cuando le toque entrar.
“Todavía seguimos en esa construcción y eso es importante. Para mí es clave para lo que viene”, cerró el defensor, que ya dejó atrás el festejo por el triunfo ante Kimberley y tiene claro que el objetivo está tres partidos más adelante.
