Horacio Zeballos, en búsqueda de su mejor nivel

En diálogo con Marca Deportiva horas antes de partir hacia su próximo torneo, el Masters 1000 de Roma, analizó su semana de competencia en Austria tras perder la final del ATP 250 de Kitzbühel en la especialidad de dobles.

El marplatense Horacio Zeballos buscará seguir incrementando su nivel de juego (Foto: GEPA Images)

Por Lucila Morinigo (@lucilamgo)

La felicidad de volver a jugar se sintió en el aire. Y vaya si fue una semana distinta para Horacio Zeballos: a pesar de no levantar “el trofeo grande” al final del día, sí sucedió un reencuentro con muchos factores que son los que buscan y sueñan los deportistas de alto rendimiento.

El marplatense, de 35 años, hace más de una temporada que forma parte de una elite enel ránking mundial de tenistas profesionales. Mantiene su cuarto escalafón dentro de los mejores del mundo y, tras cinco meses de inactividad tenística a causa del parate mundial deportivo por el COVID -19, pudo hilar cuatro partidos que lo llevaron a una nueva definición de un torneo, en compañía del español Marcel Granollers.

Suelto, dinámico y reencontrándose consigo mismo en esa adrenalina deportiva que tanto extrañó, Zeballos no escatimó en reconocer la victoria de sus rivales ni en ponderar su logro como finalista: Realmente estoy muy contento de volver a jugar una final acá en Europa, en polvo de ladrillo y como arranque de esta gira europea es algo muy bueno. Obviamente uno quiere terminar la semana levantando el trofeo pero nos encontramos con una pareja que jugó muy bien y que fue sólida así que mérito de ellos haberse quedado con el título”, analizó en diálogo telefónico con este medio.

El análisis del surgido en el Edison LawnTennis de nuestra ciudad no está para nada errado: llegar a la definición del torneo fue la mejor preparación para esta gira europea que termina a fines de septiembre con uno de los “grandes”, Roland Garros.

Y no es un dato menor el beneficio “COVID” de esta temporada tenística queen su ránkingno se verá reflejada una pérdida de los puntos con el paso de los torneos, sino que todo es ganancia para “proporcionar flexibilidad y equidad a los jugadores ante el número condensado de puntos disponibles en el calendario provisional, y proporcionar estabilidad a los jugadores que no pueden o prefieren no competir en 2020 por salud o seguridad», según determinaron la ITF y la ATP en la reestructuración de las reglas de puntaje/ranking a mediados de julio, en la previa del regreso del circuito profesional.

El “Generali Open” apareció como primera opción de cara al cambio de superficie y se convirtió en un “récord” más para el marplatense, que alcanzó 27 finales como doblista y superó las 26 del histórico Guillermo Vilas que aún se coloca como el mejor argentino en dobles, con 16 títulos profesionales. De haberse concretado el de este fin de semana, Zeballos hubiera igualado ese número pero deberá conformarse con los 15 que tiene en su haber.

“Fue una semana importantísima para lo que se viene, jugar bien en esta superficie lenta después de venir de las canchas rápidas de Estados Unidos y tras cinco meses sin jugar es muy bueno para seguir sumando partidos, aprender cosas y ganar confianza. Siento que fue una buena decisión venir a Austria y por supuesto ya estamos pensando en Roma y en lo que hay que mejorar”, aventuró en las horas previas de su viaje a Italia.

La buena sensación que dejó una nueva final en Horacio Zeballos probablemente también esté relacionada con la decisión del torneo en referencia al público, que pudo acceder (en menor cantidad) a los partidos y la “burbuja” sanitaria no se sintió tan “exigente” como la del Abierto de Estados Unidos: “La zona donde se jugó el torneo (Kitzbühel) tenía muy pocos casos activos y la población era menor por lo que las medidas sanitarias ya eran distintas y eso nos permitió estar más relajados y concentrados en lo que hacíamos en la cancha (…) por supuesto nosotros debíamos mantener la distancia social, el uso de barbijo, la limpieza todo igual como en todos lados pero ya ver otro ambiente y el público presente fue otra cosa”, cerró el marplatense en su análisis de la semana de competencia.

Cualquier partido de tenis se define en esos momentos importantes en los que el jugador o jugadora decide dónde colocar la bola que quiere jugar y sucede tal o cual cosa. Así, con la carga emocional positiva que sumó la dupla hispano argentina con tan sólo hilar varios partidos, puede augurarse un mejor desempeño en las próximas competiciones.

Así, si bien la frase conocida es “todos los caminos llevan a Roma”, por esta ocasión podríamos cambiarla a “Londres” ya que cada año tenístico culmina en las “Nitto Finals”, el torneo de Maestros que se desarrolla en esa ciudad y que reunirá a los ocho mejores (y duplas en el caso del dobles) de la temporada. Actualmente, Zeballos y la sociedad exitosa que supo construir con el español Marcel Granollers, ocupa el tercer puesto de la “Race to London” y,sin dudas, es el destino final buscado para sellar este particular 2020.

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